Tres procesados por el crimen del soldado-taxista

Fue un asunto de familia

Tal como lo informó LA REPUBLICA en la pasada edición, el crimen fue un «asunto de familia». El autor material del feroz asesinato que fue procesado por el juez Penal de 13er. Turno por el delito de «homicidio especialmente agravado» es Ricardo Rafael Gallego Vidarte, de 29 años, poseedor de varios antecedentes penales.

Justamente la relación de este hombre con la hija de trece años del taxista fue la causa que derivó en el asesinato, ya que el padre de la menor se oponía al vínculo. Pero también fue procesada quien era la esposa de la víctima, una mujer iniciales MLRT de 40 años, la que se hallaba separada de su marido, aunque ambos convivían bajo el mismo techo. Esta mujer fue enviada a la cárcel por «coautoría de homicidio»; también tenía motivos para desprenderse de la presencia de su esposo, puesto que mantenía relaciones sentimentales con un hombre de 20 años. El amante, de iniciales WBMI, fue enviado a la cárcel por «encubrimiento».

Plan macabro

La situación que se vivía en la casa de Carlos María Ramírez 1182 era totalmente irregular. Quizá, la única que estaba al margen de todas las intrigas que allí dentro se urdían entre la mujer, sus dos hijas y los novios de estas, era la pequeña hija de 7 años. La niña está ahora en la casa de unos familiares.

El dueño de casa, además de oponerse al noviazgo de su hija menor con un hombre con antecedentes y 16 años mayor que ella, mantenía una situación tirante con su esposa ya que esta recibía a su amante en su casa durante las 18 horas del día en que su esposo trabajaba. Cuando regresaba, cerca de la medianoche, cenaba y se iba a dormir a su cuarto, mientras su esposa dormía en otra pieza con su pareja 20 años menor que ella.

Finalmente se armó el plan. La mujer de 40 años, después de explicar a su hija de 13 años y al novio de ésta, lo que debían hacer, se fue a un templo de La Teja para reunirse con su amante y así tener una coartada cuando investigara la Policía. Como ya se informó, la chica de 13 años le suministró somníferos a su padre en la sopa y éste se durmió en el acto.

Fue su novio de 29 años el que le masacró el cráneo con una maceta. Para asegurarse de su muerte lo estranguló con una bufanda y luego lo llevaron una cuadra y media hasta tirarlo bajo el puente. El homicidio fue aclarado por personal de la Seccional 19ª y Homicidio tras un trabajo coordinado y preciso, lo que derivó rápidamente en la sentencia judicial. Las hermanas de 13 y 15 años, involucradas en el crimen están a disposición del juez de Menores de Turno quien resolverá en las próximas horas. *

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