El efecto Beira Mar en Sudamérica

El certero golpe aplicado a la asociación entre paraguayos y uruguayos para el tráfico de drogas y comercialización de las mismas en este país, cortó de raíz sus futuras incursiones. Si pasaban estos 15 kilos se venían en cualquier momento 500, dijeron a LA REPUBLICA fuentes de la investigación.

La ecuación entre gente detenida (13) y cantidad de droga introducida al país (casi 16 kilos) no cierra. El riesgo era mucho para la ganancia que podrían haber obtenido, a no ser que fuera una inversión a futuro. Informes policiales comentados por las fuentes consultadas, advierten una nueva operativa en Sudamérica tras una serie de episodios sucedidos en los últimos meses.

Principalmente, la caída en abril pasado en Colombia de Fernandinho Beira Mar, el capo narco de la región. Su veta criminal era la cocaína y se especializaba en su traslado desde Colombia a distintos países de América, Estados Unidos y Europa. Pero además, el brasileño se había asociado con la familia Morel de Paraguay, una de las principales productoras de marihuana para el consumo en los países del Cono Sur.

Se había comprobado en reiteradas oportunidades que era desde las regiones de Capitán Bado y Pedro Juan Caballero que llegaba el vegetal alucinógeno a Uruguay. Y la forma más frecuente era a través de avionetas que descargaban por viaje entre 400 y 500 kilos en distintos departamentos del país. Ahí estaba el principal nexo entre Beira Mar y los Morel. Pero como en otros acuerdos comerciales, en éste también surgieron problemas.Y el brasileño mandó matar a dos de los paraguayos en sus propios reductos. Después vino la captura de Fernandinho en la selva colombiana y su posterior extradición a Brasil.

Proliferan grupos

Fuentes entendidas en la materia dijeron que al igual que ocurrió en Colombia con el desmantelamiento de los dos principales cárteles de la droga, tras esta secuencia de hechos hubo un reacomodamiento de los criminales encargados de este aspecto en América del Sur. Y también, al igual que en el país cafetero, comenzaron a surgir numerosos grupos que tomaron las riendas del redituable negocio. Entre los nuevos líderes se encuentran muchos de los que antes eran mandos medios y contaban con contactos y una base para lanzarse al juego fuerte.

Un ejemplo claro de esta realidad está dado por el procedimiento realizado en Uruguay que abortó la formación de un nuevo grupo internacional.

Los informes policiales dan cuenta de que se está percibiendo en la región la proliferación de células pequeñas que comienzan a realizar su camino dentro del narcotráfico internacional. La banda desmantelada antes de nacer en Lavalleja tenía intenciones de ingresar en poco tiempo una importante cantidad de droga, que las fuentes cuantificaron en 500 kilos.

La presentación entre narcos de uno y otro país se ha dado en muchas ocasiones por el acercamiento de aquellos paraguayos que han sido procesados en Uruguay con delincuentes comunes de este país que logran, tras las rejas, los contactos primarios para una vez en libertad dar el salto al mundo del crimen organizado.*

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje