Se apropió de una casa en Malvín al morir su dueño

Piden procesar a un comisario por usurpación

El funcionario policial en cuestión, que se jubiló luego de estallar este escándalo cumpliendo funciones en el servicio de Contralor de Armas de la Jefatura de Policía de Montevideo, fue denunciado en el Juzgado Penal de 7º Turno a cargo del magistrado Pedro Hackenbruch.

Fue acusado de apropiación por la fuerza de una vivienda ubicada en la calle Chamizo 4066, en Malvín, avaluada en unos 80 mil dólares. Según dijeron fuentes judiciales a LA REPUBLICA, la Fiscalía pidió su procesamiento por el delito de usurpación. La casa había quedado vacía luego de fallecer su morador. La finca quedó a cargo de una amiga de los propietarios del inmueble que concurría una vez a la semana a controlarla.

Enterado de esta situación estaba el comisario, que reside en la casa lindera sobre la misma calle Chamizo. El hombre quería la casa para su hijo de 27 años, pero sin comprarla. Y para llegar a eso fue necesario elaborar un plan que involucró a un tercero. Según la denuncia realizada por Pedro Damián Pereira, el comisario le ofreció vivir en esa casa que estaba vacía y abandonada. El 24 de agosto de 1999 el hijo de Vinay fue con Pereira al lugar, rompiendo la puerta con una barreta. Al otro día el comisario le indicó abrir las ventanas ya que seguramente la encargada de la casa denunciaría el hecho.

Le dijo que ante esta eventual situación se hiciera pasar por primo del dueño muerto (también Pereira de apellido) y que explicara que estaba para cuidar la finca hasta que llegaran los dueños.

Sorpresa

El 4 de setiembre de ese año pasó en su auto por el lugar la señora a cargo de la casa y al notar las ventanas abiertas siguió viaje a la Seccional 11ª, retornando con un policía.

Cuando llegaron, Pereira estaba con el hijo del comisario y contó la historia que Vinay le dijo. Después llegó el propio comisario, por ese tiempo en funciones y saludó al policía, pues lo conocía. Confirmó la historia de Pereira y se ofreció para llevarlo en su camioneta a la seccional. «Así fue y pasamos a la oficina, donde el comisario hablaba con el subcomisario encargado, mientras el sargento De Armas me tomaba el acta», comentó Pereira,

«Una vez terminado el interrogatorio, el subcomisario llamó al juez Penal de 16º Turno para ponerlo al tanto de lo que sucedía y éste le dijo: ´Si son parientes, que pase todo a Justicia Civil'». Al salir, para Pereira «era notoria la satisfacción del comisario, quien se me acercó y me dijo que por cinco o seis años nadie nos molestará. La cuidadora salió furiosa en busca de su abogado…».

Pereira relató que cuatro días después el comisario llevó un herrero y puso una puerta de reja con doble cerradura, hizo conectar la luz a nombre del hijo e hizo reformas por cinco mil dólares. Desde ese momento, diciembre de 1999, el hijo del comisario pasó a vivir en la casa y a él lo mandaron a una pensión. Por esos días, el comisario hizo sacar el mobiliario en sus camiones.

Tal como lo revelara LA REPUBLICA cuando fuera presentada la denuncia, el comisario posee una empresa fletera formada por dos camiones frontales de 5 toneladas, una camioneta Ford F-1000, además de tener un campo en el Interior.

El 28 de enero de 2000 Pereira presentó una denuncia al Juzgado Penal de 7º Turno. Interrogado sobre sus pretensiones al presentar esa denuncia, respondió que «ante la comprobación de un delito pretendo demostrar que el señor comisario es un corrupto porque se aprovechó de su cargo y sus conocimientos para hacer que un caso penal pase al fuero civil con la clara intención de quedarse con la casa.» Ahora la Fiscalía pide el procesamiento del comisario por usurpación, como también de su hijo y del denunciante, quienes conocían la maniobra. Resta saber si el juez comparte la posición de la Fiscalía o la rechaza.*

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