Violó a dos jóvenes luego de prometerles que les daría trabajo
De acuerdo a las informaciones recabadas por LA REPUBLICA de fuentes policiales, el campo de acción del depravado sujeto era el barrio Mandubí, jurisdicción de la Seccional 9ª.
En este sentido, según lo aportado por testigos, el individuo recorría las calles de la zona y entablaba diálogo con los vecinos. Les decía que necesitaba empleadas domésticas y que estaba dispuesto a pagar buenos sueldos.
Mediante este engaño logró atraer a dos muchachas de 20 y 22 años. Al llamado concurrió en primer lugar una joven madre de dos pequeños hijos, quien le explicó al supuesto empleador que necesitaba el puesto para mantener a sus niños y ayudar a su familia.
El brasileño le solicitó que lo acompañara hasta unas pocas cuadras del lugar de la entrevista, para así ajustar detalles y fijar el comienzo de las actividades.
Cuando llegaron hasta la casa indicada -antes debieron pasar por una zona de montes. En la finca, totalmente deshabitada, el hombre extrajo un arma blanca y tras dominar a su víctima bajo amenazas de muerte, la violó. Luego se dio a la fuga en una bicicleta de color blanco y amarilla.
Caso dos
La víctima logró vencer el miedo y decidió radicar la denuncia correspondiente ante la Policía. Desde entonces los uniformados comenzaron a buscar a un individuo de unos 50 años, de estatura media y rostro muy arrugado, según la descripción de la muchacha.
Pero a pesar de la movilización policial, y a sólo tres días del primer ataque, el brasileño recorrió otra zona del barrio Mandubí contando el mismo cuento. Así fue que logró atraer a su segunda «presa», una joven de 22 años. Bajo la misma modalidad la trasladó a otra casa de la zona y también usando un cuchillo como arma, procedió a vejarla.
La muchacha pidió socorro, pero sus gritos no fueron escuchados por ningún vecino.
Este segundo hecho aportó nuevas pistas a los pesquisantes de la Seccional 9a. que trabajaban en el caso junto a sus pares de la Dirección de Investigaciones. Finalmente se logró la detención de Sergio Luis Floriano, brasileño de 52 años, a las 18.00 del pasado martes.
Este hombre registra antecedentes en esta ciudad por violación en el año 1998. Las fuentes dijeron que no se descarta que el detenido sea autor de más de estos hechos en la frontera, y según revelaron, la policía de Livramento lo estaba buscando por hechos similares.
El violador declaró en la víspera ante el juez de 1er. Turno, Miguel Basil, quien lo procesó por «dos delitos de violación».
Narco preso
Por otro lado, y tal como lo informara LA REPUBLICA en exclusiva en la edición de ayer, el mismo magistrado que en el caso anterior procesó ayer con prisión al narco Eduardo Estevez, buscado desde 1998 por su participación en el tráfico de 405 kilos de marihuana en Rivera.
En noviembre de aquel año la Dirección de Narcóticos junto a la policía local realizó un operativo que permitió el secuestro de la droga y la captura de la mayoría de los integrantes de la banda, siete de los cuales terminaron tras las rejas. Pero Estévez, de 32 años, había logrado escapar, siendo detenido en enero pasado por la policía de Rocha cuando circulaba en un auto con documentación falsa y armas tras regresar de Paraguay.
Enterado de la captura, Basil pidió su traslado, lo cual se produjo a principios de semana. Ayer lo mandó a la cárcel bajo la aplicación de la Ley 14.294.
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