Pareja formó empresa que vendía recibos para sacar créditos

Creada para el delito

Fue en febrero del presente año que se creó la empresa de marras, bajo el amplio rubro de bienes y servicios, fijando Sarandí 262 como domicilio legal. El comienzo del fin para el dúo delictivo se dio el pasado jueves, cuando un joven de 23 años se presentó en un banco de la Ciudad Vieja para solicitar un préstamo, valiéndose de un recibo de sueldo.

Si bien para otorgar ese importe no había problemas, en virtud del monto que el solicitante percibía de salario, hubo algo que al bancario no le cerró. Y ese algo era la empresa a la cual el cliente decía pertenecer. El cajero recordó que días atrás en una sucursal del mismo banco, ubicada en las inmediaciones de 18 de Julio y Arenal Grande, una persona fue detenida con un recibo de esa firma, lo cual le valió un procesamiento, al demostrarse que no era empleado de la misma.

El funcionario comunicó lo que pasaba a sus superiores, quienes denunciaron el caso en la Seccional 1ª. Funcionarios de esta repartición se trasladaron a la institución y detuvieron a NFM de 23 años. Conducido a la comisaría se confirmó que se estaba ante una maniobra similar a la antes narrada. El muchacho reveló que había comprado el recibo por 500 pesos, y que tras conseguir el crédito debía entregar un porcentaje. Obtenida la dirección de la empresa se realizó un operativo que culminó con las detenciones de Hugo Daniel Bacque Bachini de 41 años y de Matilde Cristina Amaran.

Si bien en un primer momento negaron cualquier vinculación con las maniobras, terminaron por admitir que en febrero se habían establecido como empresa y que venían extendiendo recibos de sueldo a cambio de una determinada suma de dinero. Los archivos de las computadoras que empleaban y otra documentación sirvieron de pruebas en su contra, al igual que el testimonio de los jóvenes que fueron apresados intentado efectivizar el préstamo. En posteriores diligencias se llegó a otro «empleado», identificado como Ramón Peralta Silva, de 51 años, quien desde julio de 2000 estaba fugado de Libertad. Finalmente, el juez actuante procesó el sábado sin prisión a NFM por «un delito de estafa en grado de tentativa»; a Peralta lo procesó por autoevasión, y a la pareja la envió tras las rejas por «un delito de falsificación de certificado privado en concurrencia fuera de la reiteración, con un delito de estafa en grado de tentativa en calidad de coautor».

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