Unánime condena política al inspector retirado Hugo Pintos Funes

Junta Departamental declaró como persona no grata al ex jefe de Policía

Andrés, joven trabajador, de buena familia y muy querido en la capital departamental, fue brutalmente asesinado el 17 de agosto de 1998 cuando volvía del trabajo. Su muerte representó el primer crimen mafioso que se conozca en el departamento y el descubrimiento de una larga cadena de impunidad que, con Pintos Funes desde la Jefatura coloniense, intentó echar sombra sobre la conducta de la víctima en lugar de investigar sobre los autores del asesinato.

Este viernes, salvo un solo edil, el nacionalista Roberto Calvo, que hizo una velada defensa del ex jerarca reivindicando su gestión y calificando de «basura» el reportaje y cuestionando la ética profesional de este periodista, los restantes ediles defendieron la tarea de la prensa, votaron declarar persona no grata a Hugo Pintos Funes y además condenaron sus declaraciones.

En el transcurso del debate fueron múltiples las declaraciones discordes con las expresiones del edil hacia la prensa, como así también hubo coincidencia en resaltar la tarea de comunicación con la sociedad que encara el actual jefe de Policía Ricardo Bernal: «Su actitud muestra a las claras que es una persona de bien que busca lo mejor para el departamento», dijeron los curules.

Lo que está en juego

El edil Ricardo Aranda afirmó que las palabras del ex jerarca son «un desafortunado episodio para este drama que vive la familia coloniense. Son desatinadas, arbitrarias y crueles para una familia que está llorando el asesinato de su hijo» y recordó que Pintos Funes «trajo los grupos GEO al departamento que aplicaron una represión a mansalva, a palo limpio contra presos detenidos en la cárcel departamental. Y se destacaron por la prepotencia con la que reprimieron a los jóvenes colonienses a la salida de los centros bailables. Allí apareció la Policía de Pintos Funes en toda su expresión», recordó.

Aranda también hizo hincapié en la infortunada participación del funcionario en la incautación masiva de autos extranjeros que, por su orden, se llevó a cabo en Colonia: «De un garaje céntrico incautó nueve autos extranjeros y después tuvo que devolver ocho por orden de la Justicia, lo que generó un reclamo del gobierno argentino a su par uruguayo», dijo.

También remarcó la investigación publicada por LA REPUBLICA acerca de que la Policía que estuvo a su mando enfrenta ahora una investigación. Es a raíz de una denuncia de zonas liberadas para permitir el contrabando, realizada por otros policías en el Ministerio del Interior.

Aranda puso énfasis en destacar que en la aclaración de los asesinatos de Andrés Trigo, Mauricio «Lillo» Martínez y el supuesto suicidio de Lucía Dubois «está en juego la calidad de la democracia en el departamento» y que hoy la Justicia «tiene la gran responsabilidad de saber si hubo encubridores que están encaramados en el poder, si hubo desaparición de pruebas y si el procedimiento policial en el inicio de la investigación de cada uno de los casos fue el adecuado. Detrás de todo esto el estado de derecho está bajo sospecha», enfatizó.

Bien puestos

De destacada actuación desde 1985 cuando encabezó desde la Comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental la investigación sobre los cuerpos de desaparecidos durante la dictadura militar que aparecieron flotando en las costas de Colonia, el edil Alberto Badaracco se solidarizó con el dolor de los padres de Andrés Trigo y repudió las expresiones de Pintos Funes.

«Tengo un hijo que hoy tiene la edad que tenía Andrés y no puedo más que solidarizarme con el dolor de sus padres ante estas nefastas expresiones», indicó. El edil afirmó que la Junta de Colonia «ha sido puntal entre los órganos políticos de este país en la defensa de los derechos humanos. Esta Junta departamental tiene los pantalones bien puestos» y no puede permitir «que esta persona, no digo señor porque no lo es, diga algo tan aberrante como asegurar que el culpable de todo es el muerto, que lo mataron porque había que matarlo y si está muerto es porque estuvo haciendo algo. La víctima es culpable y esto es horrible», dijo.

Una sátira

Pintos Funes, que fue jefe de Policía en Colonia cuando asesinaron al joven Andrés Trigo tuvo que dejar su cargo luego de arrojar sombras sobre la conducta de la víctima en lugar de buscar a los responsables del brutal asesinato.

En un reportaje concedido a este corresponsal y publicado en LA REPUBLICA el domingo 1 de abril de 2001, el ex jerarca de Colonia aseguró que «han hecho una sátira» sobre el caso y que «yo digo que en Colonia, a un buen muchacho, no lo ejecutan de dos tiros porque sí».

Las polémicas declaraciones del ex jerarca provocaron la reacción del padre de la víctima, Walter Trigo, que el pasado 17 al cumplirse 32 meses del asesinato de Andrés aseguró, luego de la multitudinaria marcha que cada mes se realiza reclamando justicia, que «lo poco que estuvo frente al caso sólo se dedicó a investigar al muerto y no movió un pelo por buscar pistas de los asesinos».

Asimismo, el actual jefe de Policía, Ricardo Bernal, consultado esta semana por la prensa de Colonia, criticó las declaraciones del retirado policial: «No ayudan en nada a la investigación, sino que la están perjudicando directamente» porque, según afirmó, «al final estamos gastando esfuerzos y desviando el centro de la atención en lo que realmente debe ser que es tratar de aclarar este hecho».

Para Bernal las declaraciones de Pintos Funes no ayudan a mantener «ese clima de tranquilidad y de reserva con que se debe hacer esta actuación que es muy delicada, compleja y difícil. Hay un tiempo para hablar y otro para callar, creo que sería bueno tener en cuenta este aspecto», sentenció.

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