Prevención de Delitos aclaró maniobras con bonos del tesoro

Cuatro años de pesquisas

En relación al caso, los pesquisantes del Departamento de Prevención de Delitos al mando del comisario Rafael Peña, apresaron a uno de los integrantes de la organización, que resultó ser empleado de la institución afectada y se desempeñaba como corredor de cambio al momento de iniciar los trabajos.

Las pesquisas habrían permitido, también, saber que los ideólogos de tal maniobra serían ciudadanos argentinos, lo cual implicó e implica contactos con la Policía Federal argentina con el fin de desarticular al grupo internacional.

Este caso cobró estado policial en agosto del año 1997, cuando en un banco privado de plaza se hizo presente un ciudadano con la intención de cobrar un cheque por unos 120 mil dólares. Como es de estilo, los empleados del banco solicitaron la cédula de identidad del interesado, documento que despertó ciertas sospechas entre los funcionarios.

Cuando los mismos intentaron realizar una serie de comunicaciones para aclarar lo que estaba pasando, el hombre que estaba interesado en cobrar el cheque abandonó rápidamente la casa bancaria.

 

Investigación

El hecho fue luego denunciado ante el comando de Prevención de Delitos. Dicho personal, en la oportunidad, trató de establecer quién había librado el cheque en cuestión, para lo cual solicitaron la autorización judicial correspondiente a los efectos de levantar el secreto bancario.

De esa manera se pudo saber que el documento había sido librado por un corredor de Bolsa y que la cédula de identidad que había sido abandonada en el banco estaba adulterada.

Estos primeros indicios implicaron la participación de personal de la Dirección de Migración, de la Dirección Nacional de Identificación Civil y de la Dirección Nacional de Policía Técnica, entre otras reparticiones oficiales.

Existían muchas complicaciones para poder avanzar, pero la importante colaboración de la Fiscalía y del magistrado Penal actuante resultaron ser claves para que finalmente se pudiera llegar a una conclusión certera.

Tiempo después, ya que los peritajes técnicos requieren su tiempo, llegaron a saber que un ciudadano de 78 años, residente en el Interior de Uruguay, había sido contactado por un corredor de cambio, empleado en ese entonces del banco que resultó afectado. Este le ofreció a la venta 67 bonos del tesoro, cada uno por diez mil dólares, es decir un total de 670 mil dólares.

El septuagenario consideró buena la oferta, se presentó en la institución bancaria, pagó lo acordado y recibió un documento que legalizaba la transacción, dejando por seguridad los bonos depositados en dicha institución.

 

Organización internacional

Pero una vez establecido esto, los investigadores tomaron conocimiento de que los bonos del tesoro habían sido retirados del banco mediante documentos falsificados y la falsificación de la firma del mencionado comprador.

Y los actuantes comprobaron también que habían sido comercializados en nuestra plaza, quedándose con importantes sumas los involucrados en la astuta maniobra. Casi cuatro años más tarde, la exitosa investigación tuvo un buen resultado, ya que los agentes llegaron a una conclusión firme y a la identificación del empleado bancario, a la vez corredor de cambio.

Dicha persona fue detenida en las últimas horas e identificada como WADI, oriental, casado, de 41 años, de quien se probó que ya no pertenecía a la institución bancaria donde fue consumada la estafa. Dicha persona fue conducida ante la jueza Penal de 20º Turno y resultó procesada con prisión por «la comisión de un delito de estafa». Personal del Departamento de Prevención de Delitos continúa trabajando en el caso, ya que tiene la plena certeza de que los ideólogos de la maniobra son ciudadanos argentinos, lo que implica estén en contacto permanente con sus pares de la Policía Federal argentina.

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