Tres policías al Comcar por agresión y abuso de funciones
Los hechos que motivaron la decisión judicial ocurrieron en la madrugada del pasado domingo en un boliche ubicado en el barrio la Aguada. Pero al tomar la Policía conocimiento del mismo los responsables del ataque aún no estaban identidicados.
Fuentes policiales señalaron a LA REPUBLICA que si bien existía desazón por el hecho de que los policías hayan sido los causantes, se destacó el hecho de que habían sido sus propios colegas de seccional los que aclararon los hechos.
Elvis Vargas de 31 años ingresó próximo a las seis de la mañana del domingo al sanatorio Cansani mediante la colaboración de un taxista, que lo había levantado en el lugar de los hechos. Precisamente desde Marcelino Sosa casi Yatay, frente al local «Interbailable». El primer diagnóstico emitido por los médicos de la institución, antes de derivarlo al Hospital Maciel, indicó que Vargas presentaba «politraumatismos varios, corte en el mentón, frente, ojo derecho, malar derecho, pérdida del conocimiento».
En la actualidad la víctima se encuentra en estado de coma en el CTI del nosocomio público.
La investigación
Fuentes policiales explicaron que, como es de rigor en estos casos, en base al lugar del que es trasladado la persona herida, se da cuenta a la comisaría correspondiente. En este caso la Seccional 6ª, ubicada sobre avenida Agraciada.
Al tener conocimiento de los hechos, el comando de la repartición dispuso la investigación del hecho, sin saber a esa altura dónde terminarían las pesquisas. Lo primero que hicieron los funcionarios designados fue establecer la forma en la que el herido había llegado al centro asistencial. Al enterarse que mediante un taxi, se realizó una serie de averiguaciones que permitieron ese mismo domingo dar con el obrero del volante en cuestión.
Por otra parte, en el lugar de los hechos, se fueron reuniendo una serie de testimonios que, sumados al del «tachero», orientaron las pesquisas. Fue así que en la jornada del lunes el comisario de la dependencia comunicó a los inspectores jefes de la segunda zona lo que ocurría en torno al caso: la presunta implicancia de tres policías de la comisaría. Los inspectores respaldaron al comisario al punto tal que comenzaron a trabajar junto a él, para establecer rápidamente responsabilidades.
Así se llegó a individualizar a los sospechosos; un cabo de 48 años, iniciales NBF, y los agentes de 2ª DOMM de 27 años y GFZR de 21. Fueron detenidos en su propio lugar de trabajo.
Los hechos
De acuerdo a lo narrado por las fuentes policiales a LA REPUBLICA, los implicados habían concurrido al boliche luego de juntarse en un bar cercano a la comisaría, en el cual habrían consumido alcohol. Luego se dirigieron al lugar de recreación como simples ciudadanos.
Esto en el sentido de que fueron a «divertirse» y no a cumplir un servicio de vigilancia bajo el artículo pago conocido como 222, o el paralelo, e inexistente como tal denominado 223, en el cual los comerciantes esquivan a la Jefatura de Policía y contratan directamente a policías para seguridad.
De acuerdo a la información recabada todo transcurrió normalmente hasta culminar la jornada bailable cuando se desencadenaron los hechos. Por cuestiones del momento se suscitó un entredicho entre Elvis y los funcionarios, quienes haciendo ostentación de sus condiciones de tal, comenzaron a castigarlo duramente arrojándolo fuera del establecimiento.
De allí el taxista lo asistió junto a un amigo de la víctima, mientras que los por entonces policías en actividad se daban a la fuga, no por mucho tiempo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad