
Gabriel Monteagudo – Colonia
Si hay algo que se le nota claramente al ex hombre fuerte de la PolicÃa de Colonia es que sabe muchÃsimo más de lo que dice. También se precia en sus gestos que si no estuviera impedido por el secreto de sumario que le impone la ley en el cruel asesinato ocurrido durante su gestión al frente de la Jefatura de PolicÃa de Colonia, saldrÃa a decir todo a los cuatro vientos sin medir las consecuencias y sin evaluar si resultan o no polémicas sus declaraciones. Hugo Pintos Funes accedió a una entrevista con este corresponsal en un pasaje que el jerarca realizó esta semana por Carmelo.
–A dos años de su gestión en Colonia, ¿cómo ve el ambiente en el departamento?
–Estoy completamente apartado aunque sigo viniendo a esas comidas de elite que menciona la prensa. Tengo amigos aquà y vengo a visitarlos.
–De cualquier manera, sigue al tanto por la prensa de la evolución de algunos casos que ocurrieron en su gestión como el caso trigo. ¿Qué me puede decir de ello?
–Sobre el caso Trigo, yo estoy bastante amargado porque están diciendo cosas que no son.
–¿Como cuáles?
–Se dice que no permità que viniera la policÃa técnica de Montevideo. La técnica viene en casos excepcionales porque preparó en todas las jefaturas a funcionarios técnicos departamentales para que actúen. Acá actuó la policÃa técnica local, que fue preparada por la PolicÃa de Montevideo para actuar y algunas cosas que eran conveniente mandarlas a Montevideo después se mandaron. Se critica que la policÃa técnica vino tarde con un detector de metales pero lo cierto es que la policÃa técnica no tiene detector de metales propio y se consiguió uno de las Fuerzas Armadas y ese procedimiento se hizo buscando un arma, un proyectil o algo.
–¿Usted ocultó pruebas del caso?
Se dice que yo oculté pruebas. Cómo puedo ocultar pruebas si hay un juez actuando y una fiscal en el caso.
–También se asegura que se lavó la camioneta sin revisarla correctamente.
–La camioneta se lavó después de haberla desguazado toda buscando algún proyectil. Se desarmó en el lugar, se hicieron todas las pericias en el lugar y después cuando el forense no encontró ninguna bala en el cuerpo se buscó dentro de la camioneta pero no se lavó inmediatamente.
–Dicen también que no se cerró el lugar como correspondÃa.
–SÃ, pero es más conveniente cerrarlo de lejos como se cerró en las bocacalles para evitar que el público vaya cerca de la escena y no alrededor que la gente está estorbando. Yo no alteré la escena del crimen, yo no estaba en Colonia sino que estaba en Montevideo y me enteré allá. Cuando vine ya habÃa procedido la Justicia y la policÃa técnica. Cómo puedo yo borrar elementos de la escena.
Los que sà alteraron la escena del hecho fueron los padres, que abrieron la camioneta en reiteradas oportunidades antes de venir la PolicÃa, ellos sà alteraron la escena del crimen.
–¿Tiene información que no se conoce?
–No puedo hablar de cosas que están en el presumario sino que digo las cosas que hoy son públicas y notorias y no tienen asidero. Esto fue algo muy trágico y comprendo la situación de los familiares, pero están haciendo ya de esto una sátira. Están deformando informes, diciendo cosas irreales, la verdad es que no sé…
–Otra cosa que trascendió es que usted dispuso la disolución de la dirección de investigaciones unos dÃas antes que ocurriera el crimen…
–Afirman que yo saqué al comisario Tressa. Cuando ocurrió el hecho, el comisario Tressa estaba haciendo un curso en Montevideo. Cuando volvió a los varios meses ya habÃa otro comisario y no podÃa sacar a ese comisario, que sabÃa lo que ocurrÃa para poner a otro que no sabÃa nada. Se dice que no permità que (el comisario) Romero siguiera trabajando. Romero es de Montevideo y venÃa cuando las circunstancias asà lo ameritaban. El ministro dijo que iba a venir cuántas veces se necesitara, bueno, si no vino más, pregúntele al señor ministro por qué no viene. Y Tressa incluso formó un equipo que cuando me fui, estaba trabajando.
–Desde lejos y ya no como jerarca: ¿cuál le parece que pudo haber sido el móvil de un asesinato tan trágico como ese?
–Lo ignoro, lo ignoro. El señor Trigo sigue insistiendo en que (su hijo) era un buen muchacho y yo digo que en Colonia a un buen muchacho no lo ejecutan de dos tiros porque sÃ. Los móviles los ignoro.
–Y sobre el caso MartÃnez, que también ocurrió durante su gestión, ¿qué me puede decir?
–Fue el final esperado.
–¿Se trató de un ajuste de cuentas?
–El señor MartÃnez sabÃa que estaba amenazado porque antes le habÃan tirado una bomba. El hizo un viaje a Montevideo y vino diciendo que estaba amenazado, él sabÃa por qué pero no lo dijo. Se llevó el secreto a la tumba.
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