La Policía recapturó a un peligroso narcotraficante
Ya retornó a la cárcel de Las Rosas el integrante de la banda de narcotraficantes que fugara el lunes 14 tras burlar la guardia interna y también la externa. Hivell Luján Macuso (29) quiso disparar al momento de su detención, pero finalmente cayó en manos de la Policía de Maldonado. Ahora quiere «llevarse» a un guardiacárceles y a un oficial, a quienes dijo entregó U$S 10.000 para poder escapar.
Macuso se fugó el lunes 14 de la cárcel de Las Rosas, donde estaba recluido desde el 15 de mayo, tras caer junto a varias personas que integraban una banda de narcotraficantes. Con el pretexto de tener que arreglar un carro para repartir comida dentro del penal, ese día burló a la guardia interna y también al personal del Ejército que vigila el perímetro exterior, y pudo fugarse.
A una semana del episodio, fue atrapado nuevamente durante un operativo desarrollado por efectivos de la Seccional 1ª de la ciudad de Maldonado, en una zona de Camino Lussich, a pesar de que se quiso escapar nuevamente junto a otras personas cuando se vio rodeado.
Luego, fue allanada una finca del barrio La Sonrisa, donde apareció una mochila de Macuso conteniendo $ 11.020, varios envoltorios con unos 150 gramos de marihuana, una planta de cannabis, 5 teléfonos celulares, ropas varias y dos matrículas de auto.
Pero el delincuente que ya volvió a la cárcel no quiso ir solo, porque ahora acusa a un guardiacárceles y al oficial de turno de haberles pagado para permitirle fugarse.
Habla de U$S 10.000 para que la noticia de su fuga, además, se supiera más tarde de lo que ocurrió, de manera que pudiera ganar tiempo y distancia. Sin embargo, en sus declaraciones cae en contradicciones y tampoco suena convincente, porque dice haber entregado la mencionada suma de dinero que no es menor pero fue encontrado muy cerca de donde se radica desde hace muchos años, y cayó casi inocentemente.
Ambos policías, investigados también por la fuga a nivel interno, estuvieron detenidos pero este miércoles recuperaron la libertad tras declarar en dos ocasiones ante la jueza actuante, doctora Adriana Graciuso.
A Macuso la magistrada le volvió a tipificar delitos previstos en la Ley Nº 14.294; ahora, seguramente no tendrá los privilegios que tenía, como por ejemplo trabajar en la cocina del penal y moverse con cierta comodidad hasta llegar a ser el encargado de repartir la comida entre la población interna.
Otras personas detenidas junto a él durante el operativo del lunes, entre ellas una menor de edad, recobraron la libertad sin perjuicio.
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