"El morocho se me adelantó"
José Rügnitz
Cuando este cronista se presentó en la farmacia «Paso Molino», ubicada en Agraciada casi Losano, el viernes pasado a las 21 horas, a cubrir un asalto, lo único que se sabía era que una mujer policía había resultado herida de un balazo en el estómago.
Supimos en el lugar por el director de Seguridad, inspector Narciso Alvez que ella era de apellido Tellado, pero nunca nos podíamos imaginar que se trataba de María, una funcionaria ejemplar que complió un servicio de vigilancia en LA REPUBLICA por el artículo 222, en el horario de la noche.
Supimos valorar durante todo el tiempo que ella estuvo trabajando en el diario, la lucha tremenda que venía enfrentando esta mujer para poder mantener su hogar, que está compuesto por sus tres hijos y su madre. Una mujer sola que luego de cumplir su horario en la Comisaría de Menores iba a trabajar de noche a nuestro edificio de la calle Garibaldi, para poder llegar a su casa con los alimentos necesarios para sus familiares, quitando horas a su descanso y tiempo para disfrutar en compañía de sus hijos menores, uno de los cuales padece una discapacidad. Es que así es la vida del policía, multiplicar horas de trabajo para sumar algunos pesos más a fin de mes.
«El morocho se me adelantó»
LA REPULICA visitó ayer el domicilio de María Tellado para saber de su estado y también con un poco de asombro por su «meteórica» salida del Hospital Policial. Ella estaba en la cama junto a sus hijos y su madre. Nos mostró el vendaje a la altura del hígado y dijo enseguida: «Fue un milagro, la bala, de calibre 22, no me tocó ningún órgano vital, ni siquiera el hígado, luego torció su recorrido y se detuvo contra la última costilla del lado derecho. Me la sacaron rápidamente y dos horas después ya estaba de alta en mi casa… Nadie lo podía creer, porque un balazo en el estómago puede ser muy peligroso, si te toca órganos vitales… Y aquí estoy, pronta para otra… aunque no sé…»
Cuando María relató lo que había sucedido en la farmacia, ella tuvo que decir que «en realidad, vi que eran dos botijas y no me animé a disparar. En ese instante, el morocho se me adelantó. Fue una fracción de segundo. Yo entré a la farmacia después de salir del supermercado, para buscar un medicamento. En realidad, yo estuve en el «Devoto» y me olvidé del remedio. Por eso, cuando vi la farmacia enfrente, me acordé y entré».
«Apenas pasé la puerta vi a dos muchachos de espaldas y a dos personas detrás del mostrador que estaban paralizadas. Los ojos de la empleada me dijeron todo y supe lo que sucedía. Abrí la cartera en busca de mi arma, cuando uno de ellos me ordenó que pasara para adentro. Yo pude sacar el arma y cuando le estaba apuntando, dudé una fracción de segundo y el muchacho me disparó primero. Yo no podía dispararles si no era atacada o corría serio peligro. El impacto que recibí no lo sentí de inmediato. Ellos buscaron la salida y yo salí atrás y les efectué dos disparos, entonces caí junto a la puerta, del lado de afuera de la farmacia. Me toqué el costado y mi mano se manchó de sangre. Recién allí me di cuenta que me habían dado…»
«Pero en ningún momento yo perdí el sentido. Cuando me metían en la ambulancia para trasladarme, alcancé a ver que llegaban el cronista y el fotógrafo de LA REPUBLICA. Me llevaron enseguida y a las dos horas ya estaba en mi casa junto a mis hijos. Porque cuando me di cuenta que estaba herida, pensé en qué sería de ellos y de mi madre si me llega a pasar algo…» «Lo que pasa es que una tiene siempre presente lo aprendido en el entrenamiento y qué hacer en cada caso ante el peligro, pero cuando la realidad te golpea de frente y sin aviso, mandan más los instintos. «No sé si fallé, pero en realidad estoy contenta de no haber matado a nadie y a la vez, haber salido con bien de la situación…»
En esos momentos sus hijos se subieron a la cama y la rodearon para que Gustavo Niederer pudiera tomar sus fotos.
Sobre las investigaciones, María Tellado dijo que de eso no sabe nada, «lo dejo para las autoridades, pero del que me disparó no olvidaré más su cara…» finalizó. Sobre el trabajo de investigación para lograr la captura de los rapiñeros agresores, muy poco se puede adelantar. En primer lugar, al consultar ayer por teléfono a la Seccional 7ª se nos contestó que no se podía brindar información y esto no podemos saber si es positivo. De todas maneras, se aguarda que el personal de Investigaciones obtenga rápidamente pistas que conduzcan a los asaltantes, ya que todos los indicios apuntan a que los delincuentes serían dos de los menores que el día antes habían fugado de la Colonia Berro.
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