Investigación. Empezó a trabajar ayer el equipo multidisciplinario

Arsenal: había armas robadas del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía

Ayer se llevó a cabo una primera reunión entre el equipo multidisciplinario que investigara este caso que ha sacudido a la opinión pública. Tal como lo adelantara LA REPUBLICA, este caso ha sido marcado como prioridad para lo cual se ha conformado un equipo integrado por personal de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, la Brigada Antidrogas, Policía Técnica, Bomberos, la Secretaría Antilavado de Activos y el propio personal de los juzgados Especializados en Crimen Organizado, que contaran además de otras oficinas como ser la DGI o la propia Interpol.

Ayer era entregado por parte del personal del Servicio de Material y Armamento a Inteligencia y al juez encargado de la causa, doctor Jorge Díaz, el listado completo de las casi 700 armas, las más de 500 granadas, la pólvora, detonadores y mechas incautadas en el arsenal del barrio Aires Puros.

En un primer relevamiento, fuentes bien informadas confiaron a LA REPUBLICA, que hay al menos cinco fusiles de asalto FAL que pertenecían al Ejército, además de otras armas denunciadas como robadas de la Fuerza Aérea y de la Policía, lo que no quiere decir que dicho número sea mayor cuando culmine el control del inventario que dicho sea de paso llevará mucho tiempo según manifestó el propio doctor Díaz. Siendo la prioridad ahora determinar cómo fue que accedió a dichas armas, para lo cual por ejemplo es fundamental determinar a qué unidades pertenecían.

Sobre las conjeturas que se siguen tejiendo en torno al rol que jugaba el abatido economista Saúl Feldman, se cree que el mismo formaba parte de una gran organización de traficantes de armas con contactos internacionales, principalmente en Argentina y Brasil, considerándoselo como un «eslabón quemable» de dicha cadena.

Lo cierto es que este hombre, que padecía una enfermedad terminal, estaba dispuesto a todo, ya que durante toda la noche que estuvo atrincherado en su casa y momentos antes de la toma de la misma en la mañana siguiente, ni siquiera habló con los mediadores policiales, se armó con todo el poder de fuego que pudo y se enfrentó a muerte con el equipo de choque, tratando tal como dijera uno de sus integrantes de «llevarse todos los que pudiera con él».

Sobre la forma en cómo ingresaba las armas al arsenal de la calle Elba, vale decir que se hallaron una grandes valijas, en las cuales se presume las disimulaba. Seguramente ingresaba en su coche por el garaje de casa y entraba las valijas por la puerta del fondo de la misma.

Uno de los factores en los cuales se está haciendo principal hincapié en esta fase inicial de la investigación es en los contactos que fueron hallados en sus agendas y teléfonos.

Por ejemplo, ayer efectivos de Inteligencia trabajaron en la casa de Shangrilá buscando más datos que puedan arrojar luz para lo que aún es un profundo misterio. Otro hecho a señalar es que este hombre tenía varios documentos de identidad con distintos nombres, los que se presume utilizaba para sus viajes al exterior.

Otras de las facetas a indagar son los contactos personales del profesional, que dicho sea de paso era muy reservado, aunque en más de una oportunidad se vieron distintas personas en su casa.

 

Investigación del operativo

Por otra parte, ayer se inició la investigación judicial y administrativa policial, sobre los pormenores de todo el procedimiento policial realizado en el chalé del balneario Shangrilá, donde fue ultimado de un disparo en el pecho por parte de Feldman, el agente de 2ª Mario Morena, y al otro día en la toma de la casa fueran heridos dos efectivos del grupo de asalto GEO y terminara abatido el economista, quien ayer trascendió tenía 18 disparos en su cuerpo.

Por un lado, está la investigación iniciada por el juez Díaz y por el otro la división de Asuntos Internos de la Policía, al mando del doctor Héctor Di Giácomo.

Sobre este tema vale decir que ayer representantes del Sindicato Policial, acompañados por representantes del PIT-CNT, se reunieron con el ministro del Interior, Jorge Bruni, ya que manejan que se cometieron varios errores en los procedimientos como por ejemplo que el funcionario ultimado no tenía puesto el chaleco antibalas, entre otros reclamos. Tal como ya es de público conocimiento, todo comenzó en lo que se cree fue un incendio accidental en una casa de la calle Elba al 4210, donde una vez sofocadas las llamas se halló un enorme arsenal de armas de guerra, por lo cual se consideró muy afortunado que las llamas no llegaran al mismo pues por todo el poder de fuego que había entre municiones, granadas y pólvora podríamos estar narrando una tragedia sin precedentes en nuestro país.

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