Enojado porque tenía sólo $ 70 y un celular le disparó dos veces
Momentos de tensión vivió un obrero de la construcción que reside en el barrio Borro, luego que un asaltante le robara el poco dinero que tenía y le efectuara varios balazos con claros fines de asesinarlo, que por fortuna no llegaron a destino.
Fue en las primeras horas de la mañana de ayer, cuando de su domicilio, en dirección a su trabajo, una obra en construcción, salía el trabajador que únicamente llevaba consigo 70 pesos y un celular. Cuando caminaba por las inmediaciones de Campinha y Matilde Pacheco, le fue interceptado el paso por un hombre que ya en su mano derecha, empuñaba un arma de fuego.
Tras encañonar al peatón, el atracador ordenó le entregara todos los valores que tenía.
El damnificado no tuvo más remedio que entregarle los 70 pesos, que tenía para pagarse el boleto de ida y vuelta a su trabajo.
No conforme con ello, el malhechor le dijo que también le entregara el celular, lo que el obrero así tuvo que realizar, pensando que no valía la pena arriesgarse por un simple teléfono.
El rapiñador, indudablemente, no consiguió satisfacer su afán de dinero y le expresó que le diera más plata o lo ejecutaba a balazos. Literalmente, el transeúnte suplicó que no lo lastimara, pero que no tenía más nada para entregarle.
Haciendo caso omiso, el sujeto armado retrocedió sobre sus pasos y a mansalva le efectuó varios disparos, al menos dos, con el potente revólver que empuñaba.
Afortunadamente, los proyectiles no dieron en el cuerpo del trabajador, quien llegó a decir «gracias a Dios que me erró».
Vecinos del lugar, que observaron el hecho, dieron inmediato aviso a la Policía y efectivos del Cuerpo de Radio Patrulla y de la Seccional 17ª llegaron a la zona y, en base a los datos que aportó el damnificado, rastrillaron el barrio, pero del imputado, hasta ahora, nada más se pudo saber.
Herido en copamiento
El encargado de una farmacia ubicada en el corazón del barrio Borro, resultó con diversas heridas tras haber sido brutalmente agredido por tres delincuentes que coparon el establecimiento.
Fue al promediar la tarde que al negocio sito en la intersección de Isidro Más de Ayala y José Martirené, ingresó el trío de rapiñadores empuñando armas de fuego.
No se contentaron con proferir amenazas de muerte, sino que actuaron con extrema violencia, ya que agredieron a culazatos al encargado. Robaron el dinero recaudado y huyeron hacia el cantegril de la zona.
El damnificado fue asistido de «traumatismo encéfalo craneal sin pérdida del conocimiento con herida corto contusa en el crimen que no requiere sutura».
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