Un menor de 5 años se ahogó al caer a un pozo
En un terrible y desgraciado episodio que tuvo como escenario la zona conocida como Chacarita de los Padres, un varoncito de tan sólo cinco años perdió la vida al caer accidentalmente a un pozo manantial de 18 metros de profundidad, donde se ahogó.
La tragedia estremeció a un hermano del pequeño fallecido, de 12 años, dado que estaba junto a él y no advirtió a tiempo lo que le había sucedido a su familiar, llegando a pensar incluso que había regresado solo a su casa.
Los responsables, al notar que el niño no aparecía, alertaron a la Policía, hasta que cinco horas más tarde fue localizado el cadáver del menor y rescatado por personal especializado de la Dirección Nacional del Bomberos.
El lamentable episodio comenzó a desarrollarse al filo de la hora 16, cuando un jovencito de 12 años, que reside en una vivienda de la calle Chacarita de los Padres al 3008 casi Rosario, salió de la casa junto a su hermanito Miguel Angel Peña, de 5 años, con la finalidad de concurrir a un lugar ubicado a cierta distancia del inmueble donde existen tres pozos, y allí arrojar a las aguas varios cachorritos de canes recientemente nacidos.
Cuando llegaron al lugar, el mayor se colocó en uno de los pozos para concretar su cometido y no advirtió que su hermanito se desplazó hasta otro de los pozos y sin ser visto trepó al brocal de seguridad, de unos sesenta centímetros de altura, con tan mala suerte que se precipitó al agua y se ahogó, sin que su hermano se percatara.
Hallazgo macabro
Momentos después, el jovencito de 12 años buscó a su hermanito y al no ubicarlo pensó que habría regresado al hogar de ambos solo, por lo que él regresó.
Posteriormente, los responsables de los hermanos comenzaron a preocuparse debido a que Miguel Angel no aparecía. Comenzaron a rastrearlos por distintas zonas sin éxito, lo que motivó el aviso a la Policía. Efectivos de la Seccional 16ª asumieron las actuaciones y realizaron un operativo que tampoco tuvo éxito, hasta que luego de las indagaciones que realizaron se comenzaron a atar cabos y todo apuntó en que el pequeño podría haber caído a uno de los tres pozos manantiales. Horas después y casi al promediar la medianoche del martes, con la ayuda de personal especializado de Bomberos, se inspeccionaron los pozos, hasta que en uno de ellos fue ubicado el cadáver del desafortunado niño. Ayer de mañana, personal del Cuartel Centenario junto al de la Seccional 16ª y de la Dirección Nacional de Policía Técnica realizaron una serie de peritajes. Todos los detalles de esta desgracia fueron comunicados a la Justicia.
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