En tres vertiginosas persecuciones atraparon a jóvenes delincuentes
El episodio que terminó con un joven de 16 años, comenzó minutos antes de las cuatro de la mañana en la estación de servicio ubicada en Cooper y Camino Carrasco, adonde arribaron dos sujetos en una motocicleta.
Según informó la Policía, el dúo amenazó al pistero del lugar y le quitaron todo el dinero de la recaudación, tras lo cual se dieron a la fuga tomando por la calle Máximo Tajes.
El damnificado alertó a la Policía y en el lugar se hizo presente personal de la Seccional 14ª que con la descripción de los asaltantes comenzó a recorrer la zona.
Así fue que en Camino Carrasco y Acosta y Lara, logran avistarlos y tras darles la voz de alto, que no fue acatada, se inició una vertiginosa persecución por arterias de la zona, oportunidad en que quien viajaba como acompañante efectuó disparos contra los uniformados que a su vez repelieron el ataque. En tales circunstancias cayó herido un joven en el abdomen y mientras su cómplice se daba a la fuga. El herido fue trasladado al Hospital Pasteur, donde le diagnosticaron «herida de bala en zona abdominal con entrada y salida». Este menor identificado como NSMR, de 16 años, se encuentra ahora internado con custodia policial pues está en calidad de detenido, mientras se busca a su compañero.
Amenazó con matar a chofer
Un rápido despliegue policial permitió la captura en la zona de la Unidad Casavalle, de un sujeto que acababa de asaltar un ómnibus, quien al ver a un policía en el coche amenazó con matar al conductor. Este sujeto al ser perseguido disparó contra los policías y cuando lo capturaron varias personas del barrio los apedrearon. Todo ocurrió sobre la medianoche, cuando en la parada de Aparicio Saravia y San Martín, tras el descenso de pasajeros, subió a un coche de Coetc, de recorrido 405 con destino Peñarol, y con un arma de fuego amenazó al conductor cobrador exigiéndole el dinero.
En ese momento el asaltante advirtió entre el pasaje la presencia de un efectivo policial, ante lo cual le gritó: «Quédate quieto o mato al chofer».
En tales circunstancias, ante el riesgo que corrían tanto el trabajador como los pasajeros, fue que el policía acató la intimación.
De esta forma el rapiñero se apoderó de la recaudación y se dio a la fuga corriendo.
Pero el policía no se quedó de brazos cruzados y cuando el sujeto ya no lo veía salió a perseguirlo a la vez que desde su teléfono celular llamaba a la Central de Operaciones para pedir apoyo, ya que se trata de una de las denominadas zonas rojas.
En minutos llegó personal de Coraceros, con quienes trabajó en conjunto para concretar el arresto del sujeto, quien durante la persecución efectuó al menos dos disparos contra los oficiales.
Cuando los efectivos se llevaban al detenido fue blanco de una lluvia de piedras que les arrojaron vecinos de la zona para tratar de ayudar al delincuente.
Una vez en la Seccional 12ª el sujeto fue identificado como LRCS, de 19 años, poseedor de un antecedente penal con fecha del 6 de octubre de 2008 por «hurto en grado de tentativa».
Quiso escapar por una cañada
Un joven que fue reconocido por varias rapiñas contra ómnibus en el Cerro, fue capturado en la misma zona luego de que lo identificaran efectivos de la Seccional 24ª, que lo persiguieron y capturaron cuando pretendían cruzar una cañada.
Personal de dicha comisaría asignado a la prevención de ilícitos contra unidades del transporte de pasajeros, al transitar por Burdeos y Calle 16, vio a un joven que se ajustaba a la descripciones dadas como el autor de atracos a buses.
El joven al ver a la Policía se largó a correr y en un desesperado intento quiso perderlos cruzando una cañada, pero no le dieron tiempo y le echaron el guante. Luego fue identificado como NAPO, de 17 años.
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