Caso Barrios: disparaban "un tiro tras otro, apuntando a la gente, sin pausa"
Según reporte que ayer hizo público la Suprema Corte de Justicia sobre el dictamen del juez Pedro Salazar, referido a los hechos de violencia que -dos horas después del mortal apuñalamiento de Rodrigo Núñez- culminaron el pasado 8 de mayo con el fallecimiento del joven aguatero Rodrigo Barrios, queda en evidencia que el criminal accionar de los responsables bien pudo haberse cobrado muchas víctimas más.
La sentencia, de fecha 24 de junio, finaliza con el procesamiento con prisión de RDTT de 21 años, alias «El Pacha», y del comerciante AFCM, de 30 años, por coautoría en el homicidio, así como de NERN, alias «El Tuerto», de 35 años, por encubrimiento, y recorre los hechos previos a los salvajes ataques perpetrados la noche del partido entre 25 de Agosto y Nacional en la cancha de Aguada, donde arribaron varios hinchas de Peñarol integrantes de la barra «Los Feos» para apoyar al club del zoológico contra los tricolores.
Los pasos de «Los Feos»
Tras el ataque con arma blanca sufrido por Rodrigo Núñez, el expediente establece que los hinchas aurinegros, «luego de pasar por las inmediaciones del citado escenario deportivo, dado que estaba por finalizar el encuentro, y la certeza del referido incidente, se desplazan a una cantina próxima, donde se detienen a consumir cerveza. Antes de terminar el encuentro de básquetbol, sale un grupo de personas, también simpatizantes del club Peñarol, quienes por llamadas telefónicas y mensajes a celular tenían conocimiento de la presencia de los antes nombrados, encontrándose todos en el exterior de la cantina, donde permanecen.
En determinado momento (hora 23:30′ aproximadamente), un conjunto de hinchas del club Aguada, afectados por la situación que estaba pasando un joven integrante de las divisionales juveniles de dicha institución (R. N.), que había sido herido de arma blanca horas antes y se encontraba en el CTI de una Institución Asistencial, al tener información de dónde se podría encontrar el presunto autor, se dirigen a la citada cantina, tomando por la calle Marmarajá, Avda. San Martín y Avda. Agraciada».
Versiones de dos bandos
Al respecto, un testigo del bando aguatero manifestó: «Nos juntamos en la esquina en Enriqueta Comte y Riquet y Marmarajá.
Terminó el partido y llamaban diciendo «los de 25 están en San Martín y Agraciada», llamaban a los grandes de Aguada, salieron un par de motos a ver, y todos empezamos a correr hacia allí, y «El Chino», que es R. también corría porque habían apuñalado a R., éramos más de veinte, íbamos al encuentro de la hinchada de 25 que se estaba yendo.
Corrimos por Marmarajá hacia Agraciada y luego de llegar fuimos hasta San Martín donde está el carrito. Después de la esquina de San Martín y Agraciada, corrimos 20 metros por Agraciada hacia el Palacio».
Por su parte un integrante de «Los Feos» declaró: «…de repente vienen el Pacha y el loco de la moto diciendo que venían sesenta locos corriendo desde el estadio hacia nosotros (….); el Feo estaba enfrente a nosotros con el Matraca, puede ser que estuvieran caminando en la otra acera, enfrente yo estaba fumando con un tal G. (….), había un grupito más adelante, en la esquina estaba el Pacha, el D., el Loli, y el Ariel, fue todo así, de repente, enseguida se fueron todos para todos lados (…), pasa una Hero con dos tipos, uno de campera roja, que era el acompañante y nos tiró un par de tiros, nos quedamos sentados, del otro lado, donde estaba el Feo y Matraca, pasó otra moto, de cilindrada más grande, y también, dieron la curva y se fueron….».
Testimonios imparciales
Según el expediente judicial, «las motos siguen su marcha, momento en el que los indiciados RDTT y AFCM extraen armas de fuego y realizan disparos hacia las personas que corriendo se desplazaban por la Avda. Agraciada, resultando herido RNBA (Rodrigo Barrios), quien momentos después falleció». Al respecto, vecinos de la zona aportaron lo siguiente: «Los que estaban en Agraciada y César Díaz vinieron como escondiendo algo, en un momento sacan y comienza dos a tirar, uno atrás de otro, uno medio a lo loco y tirando para cualquier lado y el otro tirando un poco más derecho hacia la gente. Los que habían disparado corrían por César Díaz hacia abajo, tiraban dos y el grupo era numeroso, al terminar los tiros salieron corriendo y enseguida hacia la Rambla o doblando la primera paralela a Agraciada, una cortita y se dispersaron yendo hacia Rondeau.
Luego miramos hacia Agraciada y vimos a alguien caído, trataban de parar un auto para llevarlo y vino la Policía. Vi dos tirando, uno de pelo corto. El que tiró hacia cualquier lado, tiró mas tiros que el otro, tal vez su revólver tenía más balas, hizo 7 o 8 disparos, un tiro tras otro, luego un fogonazo que tal vez falló la bala hasta que se quedó sin balas, el otro más sobre el medio de la calle, tiró cuatro o cinco tiros, no más.
Por los sonidos, el que tiró más tiros pareció un 22 por cantidad de balas y por el ruido más apagado. El otro era un estampido un poco más seco o potente».
Otro testigo presencial aportó sobre la balacera: «Uno de los que estaba por el medio de la calle disparaba tiros y veo a la altura de donde está (el negocio de) el aire acondicionado, que hay dos árboles, veo venir a un grupo, entre ellos un chico de campera blanca, sobresaltaba por el color de la campera, el otro disparando sin ton ni son, y atrás de él vino otro que sacó de debajo de la campera haciendo este movimiento, un arma, llegó frente al carrito, se separó del otro, puso el punto de apoyo del pie derecho hacia delante, apuntó y disparó más de cuatro tiros».
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