Patovicas de local bailable golpearon a un hombre
En la madrugada de ayer, próximo a las 5.00 horas, efectivos de la Seccional 3ª concurrieron al cruce de las calles Uruguay y Rondeau, debido a que en ese lugar se encontraba un hombre herido.
Al llegar, procedieron al traslado de Pablo Saúl Cid Ojeda, de 32 años, que estaba tendido frente al local bailable «Mariachi».
Los policías lograron establecer que minutos atrás había estado en dicho local con su esposa y amigos, hasta que en determinado momento otro hombre intenta darle la mano a su pareja.
Como respuesta a esto se ocasionó una discusión que fue creciendo en temperatura. Comenzaron los insultos y cuando estaban a punto de pasar a las manos, intervinieron cuatro personas de seguridad del local.
Los patovicas tomaron del cuello y golpearon fuertemente en varias partes del cuerpo al hombre, lo llevaron hasta la parte exterior y lo tiraron en la vereda.
Debido a las heridas y las lesiones de entidad que sufrió, fue derivado a un centro asistencial en donde quedó internado.
Allí le diagnosticaron que tenía «tres tendones de sus manos rotos, y cuatro puntos de fractura en el mentón», por lo que debió ser internado prontamente, encontrándose, al cierre de esta edición, recuperándose de la intervención.
El caso fue derivado a la División Homicidios del Departamento de Investigaciones de Jefatura de Policía de Montevideo; sus efectivos que se encuentran abocados a resolverlo.
De todo lo sucedido fue informado el juez Penal de 5º Turno, quien dispuso que se continúe con las investigaciones con el fin de dilucidar el caso.
Agresión desmedida
En tanto, el hombre y su esposa fueron entrevistados ayer en Telenoche 4.
El agredido manifestó que «casi nunca salimos a bailar y cuando nos decidimos a hacerlo, nos pasa esto».
«Estábamos en el 2º piso del boliche. Discutí con un tipo que se metió con mi mujer, pero ya todo se había calmado cuando un patovica me agarró del cuello desde atrás y, junto con otros tres, me llevaron a los golpes para abajo y me tiraron para afuera. Fue todo tan rápido que no pude defenderme», indicó.
La víctima agregó: «me duele todo el cuerpo porque tengo además de los tendones rotos y la mandíbula quebrada, moretones por todos lados».
Por su parte, la esposa del agredido, en un evidente estado de nervios, dijo «fue una agresión desmedida. Esto se podía haber solucionado conversando» y se preguntó: «¿Quién se va a hacer cargo de esto? Lo único que quiero es justicia».
Rapiñero golpeador
En otro orden, en la mañana de ayer, próximo a las 7.00 horas, en circunstancias en que un cabo de la policía se dirigía hacia su lugar de trabajo, escuchó unos gritos de auxilio por lo que rápidamente llegó al lugar. Se trataba de una mujer, la que estaba siendo golpeada por un hombre, quien, al escuchar la voz de alto, intentó darse a la fuga siendo detenido a pocos metros por el funcionario.
El autor, de 26 años y poseedor de varios antecedentes penales, se encuentra a disposición de la Justicia, ante la cual será conducido en la presente jornada. Trabajó en el hecho personal de la Seccional 18ª.
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