Paysandú en llamas. Las causas son la sequía y algún pirómano

Incendios consumieron campos y aserraderos

El trajín de los Bomberos empezó muy temprano en la mañana sofocante del pasado domingo, cuando en el cuartel local se tomó conocimiento de un incendio en la zona de aserraderos.

Allí, pese al esfuerzo de los servidores públicos que concurrieron con tres dotaciones y que además recibieron ayuda de los vecinos, dos de los aserraderos sufrieron pérdidas importantes.

Asimismo, la Policía está investigando un caso en el que se presume que hayan actuado uno o más pirómanos. El hecho sucedió en la zona de 19 de Abril y Larrañaga, donde sofocaron un principio de incendio en un automóvil abandonado. Todo parece indicar que se trató de un siniestro intencional, porque enseguida otros vehículos también abandonados corrieron la misma suerte a pocas cuadras de allí.

No obstante, la mayor actividad estuvo vinculada a predios al aire libre, ya que desde las 10.00 horas se desató una serie de incendios que motivó la movilización de todo el personal disponible, junto con las tres dotaciones existentes.

Uno de ellos se desató en la zona Este, en la calle Uruguay, donde el fuego generado en un terreno estuvo a punto de extenderse hacia un galpón cercano. Al mediodía se produjo otro, en un predio linderos a Mopi, en Horacio Meriggi y Joaquín Suárez, donde la intervención de los vecinos fue fundamental para que las llamas no afectaran un transformador eléctrico de UTE.

Se salvó por poco

Pero el de mayor magnitud se desató poco después del mediodía y afectó dos extensos predios ubicados sobre el camino que une Ruta 3 con Pueblo Porvenir. A esa hora, el propietario de una chacra salió de su vivienda en el preciso momento en que las llamas, por el fuerte viento, comenzaban a extenderse desde un predio cercano.

Inmediatamente alertó a los Bomberos y con la ayuda de varios vecinos comenzó a trabajar para extinguir el siniestro. Dos camiones que regresaban de cumplir tareas en una empresa de la zona contribuyeron a la tarea con 5.000 litros de agua cada uno, mientras los responsables de una estación de servicio enviaron un tractor cisterna. Los Bomberos arribaron en pocos minutos a bordo de un vehículo liviano y atacaron las llamas, pero el viento dificultó notablemente la tarea.

Cuando más de 12 hectáreas de rastrojos de trigo y plantíos de girasol habían sido arrasadas, un repentino cambio en la dirección del viento facilitó la tarea y el incendio fue quedando poco a poco bajo control. Luego de varias horas de trabajo, la tarea de extinguir los últimos vestigios ígneos quedó en manos de los vecinos, pero un corte de energía eléctrica interrumpió la extracción de agua y los Bomberos debieron ser convocados una vez más. La tarea se extendió hasta las 18.00 horas, ya que las llamas atravesaron el camino y quemaron gran parte de los cercados vecinos.

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