Promedio de rapiñas fue de mil pesos el fin de semana
Este último ejemplo se encuadra dentro de lo que las autoridades policiales definen como el cambio de «la calidad del delito» que se ha experimentado en Montevideo a partir de la puesta en marcha del Plan de Descentralización, que dotó a las comisarías de mayor personal y vehículos. Esto, acompañado de un nuevo concepto de patrullaje preventivo, hizo que se le achicaran las oportunidades a la delincuencia.
Los grandes atracos han sido prácticamente eliminados durante el pasado año y, si bien el índice de rapiñas se mantuvo en 2000 prácticamente igual que en 1999, lo que se desprende es precisamente que se producen hechos más violentos y de escaso valor monetario. Una de estas razones es porque los delincuentes están a la expectativa para dar el golpe cualquiera sea la oportunidad que se presente. Y esto quedó confirmado con lo ocurrido el último fin de semana de enero de 2001.
Hubo once denuncias por rapiñas dadas a conocer por la Oficina de Prensa de la Jefatura de Policía de Montevideo con todos los datos necesarios para compararlos. Si bien hay otros hechos, los elementos proporcionados no permiten realizar un estudio completo, ya que en algunos casos, por ejemplo, no se informa el botín. Sin embargo, fuentes policiales indicaron que como concepto general la realidad es la que reflejan estos casos.
Características del sábado
Como se dijo, son once los delitos manejados, en los cuales intervinieron más de 10 delincuentes.
Asimismo hay tres personas que terminaron heridas, en este caso las víctimas de los atropellos: dos con heridas de arma de fuego.
Durante el sábado acontecieron cuatro de los casos. Tres de ellos podrían definirse como fuera de la conclusión general, ya que los autores de los atracos obtuvieron de «ganancia» un monto que muchos capitalinos deben trabajar por lo menos un mes para conseguirlo.
Estos son el asalto a un consultorio odontológico ubicado en Nueva Palmira y Bulevar Artigas del barrio La Comercial, a una farmacia de Brazo Oriental sita en Luis Alberto de Herrera y Darwin, y a un repartidor de bebidas en barrio Lavalleja.
Estos tres episodios tienen como denominador común (además de un monto «elevado») el haber sido perpetrados por delincuentes solitarios que se valieron de armas de fuego y los cuales no han sido capturados.
En el primero de los nombrados la odontóloga fue atada de manos y encerrada en el baño por el delincuente, posteriormente a que entregara 2.700 pesos en efectivo y joyas; en el segundo fue reducida la boticaria y despojada de efectivo y perfumes por dos mil pesos; y en el tercero el delincuente interceptó al repartidor y luego de realizar un disparo intimidatorio se alzó con los 3.500 pesos recaudados.
El cuarto hecho del sábado fue protagonizado por un joven de 17 años que en el cruce de 18 de Julio y Juan Paullier le arrebató 210 pesos a un hombre de 70 años. Personal de la Comisaría de Menores, que fue rápidamente alertado de lo ocurrido, detuvo a JRA con 13 anotaciones y, tras darle cuenta al juez, fue reintegrado al Iname ya que se encontraba fugado.
Domingo sangriento
Pero en la pasada jornada, de los siete casos incluidos en esta estadística, seis de ellos no superaron los 250 pesos. Además se registraron los tres heridos.
El más insólito de estos casos, en cuanto al dinero robado, fue el perpetrado por un muchacho de 17 años que en el cruce de 18 de Julio y Bulevar Artigas le arrebató el monedero a una mujer de 68 años, el cual contenía 15 pesos y cinco dólares. SDP fue capturado por personal de la Brigada de Asaltos que patrullaba la zona, constatándose que poseía 13 anotaciones y fugas del Iname. La Justicia dispuso que sea entregado a sus responsables.
Cerca de allí, en 18 de Julio y Pablo de María, dos mujeres ingresaron a una pollería y bajo amenazas con un arma de fuego se apoderaron de 100 pesos para después darse a la fuga.
Por su parte, un hombre armado se hizo de 250 pesos en la panificadora sita en Francisco Araúcho y Maldonado. Y de otra panificadora, emplazada en avenida Sayago 1112, un asaltante se hizo de tres mil pesos, el botín más elevado de la jornada.
Luego vienen los tres ilícitos que dejaron personas lesionadas. En la primeras horas de la mañana un hombre fue abordado por cuatro desconocidos en Carlos Nery y Viena.
Le exigieron la entrega del calzado, pero como se negó fue baleado y entonces la patota escapó sin lo que quería. La víctima fue llevada a la Policlínica Malinas en la que se le diagnosticó «herida de bala en muslo posterior izquierdo sin orificio de salida».
En José Serrato y Brazo Largo dos hombres a bordo de un ciclomotor interceptaron el paso a un ciclista.
Luego de exigirle la entrega del dinero le efectuaron un disparo que hizo blanco, lo cual les permitió huir con la bici. El herido fue socorrido por personal de la Seccional 13ª que lo trasladó al Hospital Pasteur, donde se le diagnosticó «herida de bala en muslo izquierdo con orificio de entrada y salida».
Los efectivos de la comisaría recién mencionada también procuran la captura de varios individuos que coparon la casa de una mujer ciega de 88 años, emplazada en el cruce de José Serrato y Brazo Largo, barrio de La Blanqueada.
Según relató la damnificada, fue sorprendida en el patio por los intrusos y uno de ellos la tomó por la espalda y la ingresó a la finca. Allí le golpeó la cabeza contra la pared varias veces a la vez que le exigía la entrega del dinero.
La anciana le dio los 200 pesos que a esta altura del mes tenía y los malvivientes huyeron. La mujer fue asistida en el lugar por una unidad de emergencia móvil que constató «politraumatismo de cráneo y traumatismo facial»
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