Malestar en Salto por incautación de autos
Distintos controles efectuados por personal de la Receptoría de Aduana de Salto y de la Policía, procedieron a incautar 10 automóviles y camionetas así como 5 motocicletas, ingresados todos ellos de contrabando al país y para uso personal de sus adquirentes. Los procedimientos se llevaron a cabo en zonas de Sarandí de Arapey y Pueblo Fernández.
Luego de los operativos se procedió a trasladar los rodados hasta Salto, y los mismos se encuentran bajo custodia de la Jefatura de Policía y a disposición de las autoridades judiciales. El jefe de Policía de Salto, inspector principal (r) Luis Burgos, conjuntamente con el receptor de la Aduana de Salto, Bazán González, y personal de ambas reparticiones, establecieron controles de documentación en distintos caminos de las localidades de Sarandí de Arapey y Pueblo Fernández, de vehículos extranjeros que circulaban en esas zonas.
En el marco de este contralor se procedió a solicitar documentación de los vehículos, y en los casos en que se constató irregularidades, por infracción a las normas aduaneras vigentes, se procedió a labrar las correspondientes actas de incautación.
Enterados los jueces de Paz de la 9ª Sección Judicial, Washington Bottino Suárez, de la localidad de Sarandí de Arapey y de la 6ª Sección Judicial, Cristina Marabotto, estos ordenaron que a los propietarios de los rodados se les permitiera retirar, a lo que se dio cumplimiento.
Malestar en el vecindario
La medida causó hondo malestar entre los pobladores de la zona aledaña a la frontera con Brasil, donde es habitual adquirir un vehículo a bajo precio en dicho país para el uso doméstico de los pobladores. Es común ver por los caminos de campaña que unen Pueblo Fernández con Masoller y la frontera, circular vehículos de procedencia brasileña.
Los mismos son adquiridos a muy bajo precio y según las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, una motoneta cero kilómetro que cuesta unos tres mil dólares en Uruguay, es adquirida a tan sólo 700 dólares en Brasil. Una camioneta WV Brasilia, cuyo costo oscila entre los dos y tres mil dólares en el mercado salteño, es adquirida en la frontera a sólo 800 dólares.
Causa especial sorpresa cuando se transita por un camino de campaña y se ve venir una moto a los lejos. Cuando el rodado se acerca, se puede observar al conductor vestido con todos los atuendos de nuestros paisanos, inclusive botas y espuelas, pero en lugar de montar un brioso caballo, se desplaza en una máquina de alta cilindrada.
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