Sigue la guerra en el Cerro Norte; dos nuevos baleados
La guerra entre dos bandas que tienen como base la conflictiva zona de Cerro Norte, se desató públicamente el pasado domingo de tarde cuando dos grupos rivales se enfrentaron en un infernal tiroteo, que dejó como saldo dos menores heridos de bala, uno de los cuales falleció horas más tarde.
Por dicho episodio fueron detenidos dos jóvenes que al igual que el herido negaron todo, quedando ambos en libertad.
Fuentes policiales señalaron en ese momento que ese no sería el único episodio, sino que estimaban estar frente al inicio de una guerra entre delincuentes.
En la medianoche del miércoles, ya en las primeras horas del jueves, se produjo un nuevo tiroteo en los pasillos centrales de Cerro Norte, hecho que dejó como saldo dos hombres gravemente heridos.
Según informó la Policía, efectivos de la Seccional 24ª fueron alertados de que en el cruce de Santa Cruz de la Sierra y Vizcayam había un hombre baleado.
Al arribar móviles policiales al lugar hallaron a CWCF, de 36 años, poseedor de antecedentes penales, quien presentaba un disparo en el pecho. Fue trasladado al Centro de Salud del Cerro, donde le diagnosticaron «herida de bala en hemitórax derecho con orificio de salida», prácticamente en ese mismo momento los uniformados fueron informados de que en el interior de una finca cercana había otro baleado.
Efectivamente, a una cuadra de allí, a la altura de Haití y Santa Cruz de la Sierra, se halló a un joven que tenía un balazo en la cara, siendo también trasladado al centro asistencial, donde se comprobó que la herida era en el pómulo izquierdo. Vale decir que este joven no tenía documentos. Los dos heridos fueron derivados luego al Hospital Maciel, y el estado de ambos es muy delicado.
Ninguno de los heridos pudo ser siquiera indagado en primera instancia, pero de acuerdo a ciertas informaciones se estima que se está ante una nueva batalla de la guerra que mantienen dos grupos de delincuentes que se disputan al poder en dicha zona del Cerro.
Tras la balacera del pasado domingo los investigadores de la División Homicidios detuvieron a los dos jóvenes de 19 y 17 años, a la vez que incautaban una pistola de 9 milímetros y dos revólveres, uno calibre 45 y otro 357, todas ellas disparadas, pero ambos recuperaron la libertad tras negar cualquier vinculación con los hechos. El tema es que en el mundo de la delincuencia impera el código del silencio y quienes están dentro de dicho micromundo prefieren saldar sus cuentas por mano propia sin darle participación ninguna a la Policía.
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