¿Caso cerrado?. A 3 años del crimen de Mariela Illia

Homicidio de la abogada: historia de cabos sueltos

Hoy, lunes 20 de octubre, se cumplen tres años del homicidio de Mariela Illia Guilleminot (33), abogada del Patronato de Encarcelados. Su pareja, también abogado, GPE (45), le disparó a mansalva sentada en su silla giratoria en su estudio jurídico. Un hecho premeditado y con alevosía que conmocionó a Paysandú. Pero para la familia Illia Guilleminott el calvario sigue.

Una historia de cabos sueltos, hurtos, amenazas, difamaciones e incendio de un vehículo, los tiene en jaque.

Al poco tiempo del homicidio, los padres de la abogada se encontraron con la desagradable sorpresa de que desconocidos habían ingresado a la casa de Pedro Illia Zalacain. Se pudo constatar que violentaron la puerta del garaje, recorrieron varias partes de la casa, mataron un perro manto negro adiestrado que quedaba como guardián en el hall. Los cacos se tomaron todo su tiempo para desempotrar una caja fuerte de 300 kilogramos de peso desde la pared del estudio del escribano.

La Policía Técnica trató de establecer cómo fue retirada del domicilio la misma. En su interior había importante documentación, U$S 5.500, y más de 1.800 monedas de colección con un valor inestimable, afectivo, para su propietario.

Los efectivos de la Seccional 2ª concurrieron de inmediato a la vivienda. La familia no puede afirmar absolutamente nada, pero les resulta bastante «sugestivo» que unos días antes también fuera violentada una reja de los fondos de la casa de Mariela Illia Guilleminott.

El estudio jurídico y la casa de familia de Mariela Illia se encuentran ubicados en pleno centro de Paysandú, lugar donde fuera ultimada. Se presume que «algo andaban buscando» por la forma en que actuaron y cómo dejaron el escenario, él o los delincuentes que perpetraron el robo. En una segunda instancia ingresaron los delincuentes nuevamente al estudio y se llevaron una computadora con todos los expedientes de los reclusos defendidos por la malograda Mariela Illia, sin «tocar» más nada.

 

Extraños hechos

En tanto, el hermano, escribano de profesión, desde el homicidio de su hermana ha sido objeto sistemáticamente de hurtos en su casa. Insólito, con el servicio 222 dentro de su propia finca, ingresaron, rompieron varios elementos, pedreas, arrancaron de cuajo una reja, este hecho ocurrió el 1º de enero de este año. Pocos meses después, dentro del propio predio prendieron fuego su automóvil. Cansado tuvo que vender su casa, a un precio «regalado» por el calvario de que era objeto.

Los familiares de la malograda profesional mantuvieron varias audiencias en sede judicial, sobre el juicio que están llevando adelante por daños y perjuicios contra el homicida.

Este, a tres años del hecho, todavía no tiene sentencia. Y de todo lo antes mencionado ocurrido a la familia de Mariela no se puede afirmar que tengan algún vínculo directo o indirecto con todo lo sucedido. Hermetismo total. Indigna y subleva constatar cómo una y otra vez, no se puede hacer nada para impedir estos «crímenes anunciados», hurtos y amenazas impunes.

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