Alerta rojo en Libertad
Fuentes carcelarias consultadas por LA REPUBLICA graficaron el clima interno en la cárcel de máxima seguridad, diciendo que tras el asesinato «comienza una guerra de pandillas».
Si bien la constatación de esta realidad no sería inmediata (en virtud de que los principales elementos de estas bandas están sancionados, uno fallecido y un herido grave que dejó el enfrentamiento), con el correr de los días podría haber intentos de venganza.
En este sentido, las fuentes explicaron que matar a otro preso a balazos rompe todos los códigos internos, lo cual abona la tesis recién mencionada. La información recogida por LA REPUBLICA indica que los cabecillas de los grupos más «duros» dentro del penal estarían liderados por Néstor Peña Otero (El Rambo) y Luis Pierri. Estas dos personas, paradójicamente, encabezaron el motín en 1999.
Primer incidente
El martes pasado se produjo el que sería el detonante del derramamiento de sangre posterior. De acuerdo a las primeras versiones recogidas, El Rambo mantuvo un altercado con Juan Carlos Díaz Cándido, este último de «la banda de Pierri» y hermano de Nelson Aquiles Díaz Cándido (alias el Oveja Negra), quien integrara la famosa superbanda. Además fue el jefe de la organización que vio frustrada su intención de robar una remesa bancaria en el aeropuerto de Rivera.
Ese día Peña Otero tenía visitas a pesar de estar sancionado por haberle arrojado agua caliente a otro preso. Es que era el primer día de visita luego de recibir la sanción, y como política se le permite al preso tenerla para no generar trastornos a los familiares que llegan sin conocer la medida disciplinaria. Lo cierto es que el hecho no pasó a mayores y Peña Otero (procesado por tres homicidios) volvió al sector de castigo en el tercer piso del establecimiento.
El crimen
El ladero de El Rambo y compañero de celda es Edward Salandru Fontela, quien se desempeña como «fajinero», es decir aquel que en la prisión se encarga de realizar tareas y mandados para sus pares, tales como pasar con el carro de la comida. Salandru estaba desde el 22 de octubre en Libertad, procesado por homicidio especialmente agravado. Al no estar Peña y teniendo en cuenta su labor, Salandru tenía libre acceso a la celda, por lo que la misma no estaba cerrada con llave.
El jueves de tarde él no bajó al patio y esperó que Díaz Cándido y Pierri regresaran del recreo. Pierri se demoró y solo subió el hermano del «Oveja Negra» junto a otro integrante de ese grupo: Isidoro Ferraro Barrios. Cuando Díaz ingresó al sector Salandru vació la carga del revólver calibre 38 largo y alcanzó tres veces a su rival, que murió poco después. Entonces entregó el arma rápidamente a los policías del piso, para evitar que disparan contra él.
Paralelamente a este hecho, de las duchas salió Ruben Alejandro De Armas (de la banda de «El Rambo») y atacó a puñaladas a Ferraro, dejándolo gravemente herido. Ferraro se encuentra ahora estable en el Hospital Saint Bois.
En ese contexto los casi 150 presos que estaban en el patio comenzaron a correr hacia las alambradas generándose un clima de tensión, ya que policías y militares adoptaron medidas precautorias.
El arma
El director del Penal de Libertad, inspector mayor Antonio Cardozo, dijo a LA REPUBLICA sobre este hecho que el arma había sido escondida en una pared de la celda y que estaba tapada con concreto y arriba de esto fotos y almanaques. En el lugar se encontraron otras seis balas.
El jerarca dijo que hacía tiempo se tenían datos sobre la existencia de un arma en la celda de El Rambo, pero a pesar de las requisas no se había logrado hallarla. Luego del motín en 1999 Peña fue llevado a la Cárcel de Canelones, donde los guardia cárceles le incautaron a un familiar suyo un revólver calibre 38 dentro de un paquete de yerba. En este caso se presume que fue un policía el que se la ingresó, motivo por el cual se abrió una investigación a fondo para determinar responsabilidades. Cardozo señaló que ayer el clima en la cárcel fue tenso y que se incautaron varios cortes a presos cuando salían al patio, como así también en la sala de visitas.
En la presente jornada habrá una visita masiva en el Penal con motivo del Día de Reyes, por lo que la gran afluencia de familiares, y la situación interna que se vive, ha llevado a que el director del establecimiento convocara a todo el personal con el propósito de prevenir cualquier incidente.
Para esto también se ha decidido realizar requisas y revisaciones constantes a los reclusos y en sus celdas. Cardozo agregó que ayer desde las ocho de la mañana los presos involucrados en el mortal incidente y los policías que presenciaron los hechos, declaron ante la jueza de feria de San José y al caer la tarde aún se encontraban en el juzgado.
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