Ilícitos económicos e ingeniería social
La detección de «intentos de maniobras fraudulentas» mediante la «utilización de identidades personales» y la «obtención de datos personales» para «cometer posibles delitos de fraude» motivó ayer la divulgación de una alarmante advertencia a la opinión pública por el Departamento de Delitos Económicos, de la Dirección de Investigaciones, de la Jefatura de Policía de Montevideo. Mediante un comunicado de prensa de la Jefatura de Policía, el Departamento de Ilícitos Económicos realiza una serie de recomendaciones a los usuarios de tarjetas que evidencian la vulnerabilidad de los cartones plásticos uruguayos, que aún utilizan banda magnética y carecen de un circuito integrado interno.
Entre los fraudes más sonados del último año, estuvo la instalación de cámaras ocultas en los cajeros automáticos de Atlántida y Punta del Este para vaciar las cuentas de personas mediante uso de tarjetas «clonadas», es decir, duplicados de tarjetas de banco o crédito con igual registro serial en su banda magnética.
Los circuitos integrados («chips»), internos al cuerpo plástico de las tarjetas están considerados como los sistemas más seguros disponibles hasta el momento para su utilización a gran escala. No obstante, es sabido en los bancos que renovar las las tarjetas usadas en Uruguay es una acción tan costosa como impostergable.
El comunicado policial realizó las siguientes recomendaciones a los uruguayos:
«Firme sus tarjetas de crédito y débito con tinta permanente, en forma inmediata cuando la reciba de su institución financiera.
Comuníquese con la misma si no recibe sus nuevas tarjetas o la renovación de las últimas vigentes, en la fecha esperada.
Cancele toda cuenta bancaria inactiva.
No arroje recibos ni tickets en cestos de basura de la vía pública. Destrúyalos adecuadamente.
Revise y verifique frecuentemente sus estados de cuenta, para asegurar que reflejan correctamente la actividad de la misma.No escriba números de cuenta, tarjeta, identificaciones de usuarios ni contraseñas en lugares que no reconozca como absolutamente seguros. No guarde identificaciones de usuario con sus respectivas contraseñas. No proporcione información bancaria, ni de tarjetas por teléfono, aunque usted haya iniciado la comunicación, excepto que pueda identificar satisfactoriamente que dicha comunicación es legítima y siempre que haya una necesidad verdadera de divulgar esa información.
Deberá tener en cuenta que las instituciones financieras con las que trabaja no le requerirán que comunique sus datos confidenciales vía telefónica, por correo y mucho menos claves de autentificación. Extreme el cuidado en los sitios que accede en Internet y en los productos que descarga en su computadora, en ocasiones además de lo requerido por usted, se alojan en su equipo códigos ejecutables no deseados.
Tenga presente que a través de Internet se está transformando la manera en que las personas interactúan, aprenden, trabajan, hacen compras y se recrean, pero también tome en cuenta que es un instrumento que puede ser utilizado para el delito, son numerosas las violaciones a la información de alto perfil y se perpetúan en gran medida en ataques a la privacidad de la misma.
Así como la tecnología informática, los criminales también han evolucionado en la manera de obtener información, cuídese del arte de la ingeniería social que aplican».
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