Estaba esposado. Lo persiguieron por las calles

Escapó de un juzgado

Una persecución por las principales arterias de la ciudad de Paysandú conmocionó a los distintos barrios donde el prófugo pretendía burlar los controles policiales. Ya cansado, se ocultó debajo de una lona. Pedía «agua» a gritos, cuando se entregó a los policías, sin oponer la más mínima resistencia.

Tras ser interrogado por un magistrado de los juzgados de Paysandú, el recluso Juan Lara Padilla, que había sido conducido hasta la sede judicial, emprendió un escape desde el hall central de la planta baja. Estaba bajo la custodia de dos policías. Pero aprovechó la cercanía con una puerta lateral.

El delincuente se evadió por la calle Juan Zorrilla de San Martín. A pesar de estar esposado, el indagado ya procesado emprendió una veloz carrera.

Los policías comenzaron la persecución del prófugo por las principales arterias de nuestra ciudad. Varias veces dieron la voz de alto al fugado, quien hizo caso omiso a la autoridad. Por radiotransmisor, los policías debieron pedir apoyo.

Respondieron a esa solicitud, móviles del Cuerpo de Radio Patrulla, de la Policía Motorizada, de las Seccionales 2ª y 3ª y de la Dirección de Investigaciones. Por su parte, el Comando de la Jefatura de Policía dispuso un cierre departamental para evitar que se fugara de la ciudad.

El peligroso delincuente cuenta con frondoso prontuariado de delitos penales.

Mientras tanto, sucesivos llamados telefónicos de vecinos aseguraban haber visto a un desconocido que corría con las manos esposadas, y testigos dijeron que la persona intentó ingresar en alguna vivienda de la manzana comprendida entre las calles José Pedro Varela, Charrúas, Vizconde de Mauá y Uruguay.

Luego de una búsqueda infructuosa, el operativo debió ser dejado sin efecto. Pero varios efectivos vigilaron una casa abandonada, por la calle Charrúas, donde lograron aprehender, ya sobre las 23.30 horas, al delincuente prófugo, quien ya se había quitado las esposas y estaba pronto para volver a escapar.

Una vez reducido y capturado, el fugado fue conducido a la Seccional policial.

Juan Antonio Lara Padilla, de 22 años, estaba requerido por agredir y robar a un hombre en un criadero de cerdos, y por la agresión a dos jóvenes de 21 y 24 años. Resultó procesado por «un delito de hurto especialmente agravado».

Lara Padilla se había escapado el viernes de un móvil policial tras ser detenido en averiguaciones por la Seccional 3ª, la Dirección de Investigaciones y la Seccional 2ª en los fondos de una vivienda ubicada por la calle Uruguay al Este donde estaba oculto bajo una lona. Escapó cuando un policía abrió una puerta.

En mayo fue denunciado por un hombre de 36 años por robar cerdos valorados en 15 mil pesos de un predio ubicado en calle Naciones Unidas, y en enero por los jóvenes que dijeron haber sido agredidos en la misma arteria de Paysandú.

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