Aclararon dos extraños delitos de abuso sexual en Las Piedras
La Oficina de Información y Atención Personalizada al Ciudadano perteneciente a la Seccional 4ª de Las Piedras logró aclarar dos casos de abuso sexual que conmocionaron a esta localidad. Mientras que un joven fue enviado a la cárcel por mantener relaciones sexuales con el hijo de su primo, otro sujeto fue procesado por introducir su puño en la vagina de su concubina –en contra de su voluntad– provocándole un serio desgarro.
Esta oficina fue puesta en funciones en el pasado mes de noviembre por el comisario de la mencionada repartición, Basilicio Berrueta, quien dispuso que al frente de la misma estuviera la oficial María del Carmen Romero.
Según voceros policiales consultados por LA REPUBLICA, el principal rol de esta sección es atender las denuncias de mujeres y hombres que son víctimas de abusos y maltratos familiares.
En este marco, fuentes vinculadas a las tareas investigativas señalaron que un hombre de iniciales AGCF, soltero, de 26 años, habituaba concurrir a la casa de su primo, quien tiene un hijo de actualmente 15 años. Durante aproximadamente dos años, el veinteañero obligaba a su pariente a mantener cualquier tipo de actos sexuales.
El hombre se negó a terminar con la aventura, que para su desgracia levantó las sospechas de la esposa de su primo y madre del menor. Fue por ese motivo que días atrás la mujer no le permitió ingresar a la vivienda, generándose un incidente familiar que fue denunciado por ella ante la Oficina de la Seccional 4ª.
Todos los involucrados fueron inmediatamente citados a la comisaría, donde la víctima relató los hechos que venían ocurriendo. El sujeto, considerado un «pederasta pasivo» por las autoridades policiales, fue puesto a disposición de la jueza letrada de 2º Turno de Las Piedras, la doctora Iriarte. Tras extensos cuestionarios, resultó procesado con prisión imputado de «un delito continuado de atentado violento al pudor».
Desgarro vaginal
Unos días después, la oficial Romero llevó a cabo un operativo que permitió la detención y el procesamiento de un hombre con extrañas costumbres sexuales. Los informantes policiales indicaron que una joven divorciada se presentó en la comisaría y denunció que era víctima de malos tratos por parte de su actual concubino, un hombre de iniciales NTT, de 56 años de edad, aunque evitó dar más detalles.
Cuando estaba más tranquila, explicó que en momentos en que mantenían relaciones el individuo le había metido un puño en la vagina por la fuerza, lo que le causó un desgarro. El magistrado pedrense de 2º Turno, doctor Torres, tomó cartas en el asunto, ordendando su procesamiento sin prisión por «un delito de lesiones personales».
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