Falleció beba de 13 meses que fue golpeada por su madrastra
Abril Manzi Pintos, de solamente 1 año y un mes, fue internada en grave estado el jueves 26 de junio, cuando su padre y su madrastra la llevaron a un nosocomio de la ciudad de San Carlos, porque se «había lastimado al caerse de un andador».
La médica pediatra que la atendió en primera instancia no podía salir de su asombro cuando le quitó la ropa y comenzó a revisarla: presentaba hematomas varios y heridas que se confirmó luego habían sido provocadas por quemaduras de cigarrillos, y hasta fracturas en las extremidades, que no habían sido tratadas.
Radicada la denuncia correspondiente ante la Comisaría de la Mujer y la Familia de San Carlos, su padre y su madrastra fueron conducidos a declarar ante el titular del juzgado letrado carolino, pero recuperaron la libertad; en tanto, Abril fue trasladada en grave estado al CTI pediátrico del sanatorio Cantegril de Maldonado, donde ingresó en coma primario, en el que permaneció hasta dejar de existir en la madrugada del martes por una «falla multiorgánica», provocada por «la injuria encefálica» a raíz de múltiples traumatismos. Las pericias determinaron que Abril era sometida a un verdadero calvario desde hace al menos 4 meses; presentaba múltiples fracturas en los cuatro miembros y en su cráneo, además de quemaduras de cigarrillos y hematomas en todo el cuerpo.
El viernes de la pasada semana, la jueza de feria de San Carlos, doctora Blanca Santoro, con un contundente informe forense en su poder, dio la orden de detener a la pareja a la que posteriormente procesó con prisión, por más que ni el padre ni la madrastra quisieron reconocer el calvario al que sometían a la bebita. La pericia era contundente: la criatura padecía el denominado técnicamente «síndrome de niño maltratado o apaleado», lo que fue corroborado el 2 de julio.
Cambia la carátula
A pedido del fiscal actuante, la jueza Santoro procesó a la mujer, DSE, de 28 años, por la comisión de un delito de violencia doméstica con los agravantes previstos en los incisos 2 y 3 del Artículo 321 (bis) del Código Penal, en concurrencia fuera de la reiteración, con un delito de lesiones gravísimas en calidad de autora. El propio padre de Abril, CEMI, de 31, también marchó a la cárcel como autor de un delito de violencia doméstica con las agravantes previstas en los incisos 2 y 3 fuera de la reiteración, con un delito de lesiones gravísimas en la modalidad de comisión por omisión.
Se pudo comprobar que la infortunada pequeña permanecía prácticamente todo el día sola con su madrastra ya que el padre trabajaba en la construcción, aunque tenía pleno conocimiento de todo lo que ocurría.
Entre la tarde de ayer y esta jornada la pareja sería nuevamente conducida ante la magistrada actuante, quien cambiará la carátula del hecho, imputándole a los dos encauzados el delito de homicidio.
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