Copadores inexpertos maniataron a un empleado del Club Noa Noa
El tradicional club de pesca, devenido en un muy concurrido centro social para reuniones privadas y fiestas multitudinarias, fue atracado por dos asaltantes a mano armada que, según estimaciones policiales, serían delincuentes con muy escasa experiencia que habrían elegido su objetivo por una simple casualidad.
«Son rastrillos», indicó a LA REPUBLICA una fuente policial. El informante utilizó un término de la jerga callejera para referirse a una categoría de delincuentes sin experiencia que delinque en lugares, casi siempre inapropiados, que eligen al azar sin una evaluación previa de las consecuencias ni los beneficios de sus acciones.
Funcionarios de la Seccional 5ª concurrieron sobre las 8:40 horas al club de pesca por indicación de la Mesa Central de Operaciones. El empleado, de 35 años, de iniciales RAMR, había logrado pedir ayuda policial tras permanecer atado de pies y manos, según relató a los funcionarios.
El denunciante dijo que los copadores lo amenazaron de muerte y lo maniataron dentro de los vestuarios, antes de ordenarle que se mantuviera quieto y en silencio para no tener que «limpiarlo», según la narración que hizo el propio damnificado.
Tras media hora de silencio, el empleado presumió que los copadores ya habrían abandonado las instalaciones del club, que está ubicado en Rambla Wilson, esquina Avenida Juan Andrés Cachón, frente las canteras del Parque Rodó.
Por sus propios medios logró incorporarse para hacer una llamada al teléfono 911.
El empleado agregó que todas las instalaciones del lugar habían sido registradas por los asaltantes que, ante la falta de dinero en efectivo, se llevaron todos los objetos de valor que pudieron cargar. Se ignora cómo escaparon y aún se desconoce si contaron con algún vehículo para acelerar su maniobra de escape.
Sólo uno de los copadores exhibió un arma de fuego y actuó con una actitud más intimidatoria y amenazante que su cómplice. No se descarta que fueran novatos.
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