Investigan el homicidio de un vendedor de armas y su hija
Heber Viera Dirón, de 61 años, sargento retirado de la Policía, y su hija, Natalia Soledad, de 32, viajaron en el entorno de la hora 18.30 del pasado jueves con destino al balneario de Piriápolis.
Allí se encontrarían con tres personas para cerrar un negocio de venta de 4 pistolas automáticas 9 milímetros, pero no se sabe si llegaron a destino o no.
El viernes a última hora se dio el alerta a nivel nacional porque Viera y su hija no aparecían por ningún lado, e incluso el resto de la familia (radicada en Montevideo) ni siquiera estaba en conocimiento de que viajarían a Piriápolis. Padre e hija se desplazaban en un WV Santana de color gris plateado con vidrios polarizados, placa SAG 2218.
Delitos Complejos de la Jefatura de Policía de Montevideo comenzó a trabajar estrechamente en el caso, junto a efectivos de la Seccional 11ª del balneario del los cerros, porque algunos datos indicarían que efectivamente podrían haber llegado al destino mencionado.
La filmación de uno de los peajes de Ruta Interbalnearia, incluso, registró el ingreso al departamento de Maldonado en la nochecita del jueves, de un automóvil WV Santana similar al del vendedor de armas, aunque no se pudo identificar su placa, por lo cual la búsqueda se centró en el departamento de Maldonado. Durante la tarde noche del viernes se llevaron adelante múltiples diligencias en Piriápolis y otros puntos del departamento para establecer si un coche de esas características había sido visto en la zona.
Muertos en Carrasco
Pasada la medianoche, la Seccional 14ª de Carrasco informó que en las calles Lombardía y Ancona, había sido ubicado el automóvil de Viera. El aviso fue dado por un vecino que al enterarse de la búsqueda por los medios de prensa afirmó que ese coche estaba estacionado frente a su domicilio desde el día anterior.
El VW Santana estaba con la radio encendida y uno de los vidrios laterales rotos, y en el interior de la valija los cuerpos sin vida presentando varios impactos de bala, de Heber Viera y su hija Natalia Soledad.
Ahora los investigadores procuran descubrir dónde les dieron muerte y el destino de las armas hurtadas. Además de ser peritado de punta a punta el automóvil de las víctimas, otras pericias tecnológicas procuran establecer si efectivamente salieron de Montevideo y llegaron a Piriápolis, o si hicieron contacto con sus victimarios mucho antes. En ese sentido, cobra vital importancia el tráfico de llamadas entrantes o salientes de los teléfonos celulares de las víctimas que, queda registrado además, en las distintas antenas de retransmisión que hay entre Montevideo y el cerro San Antonio en Piriápolis.
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