Violador minuano negó vinculación
Luis Marcelo Correa Castro, de 34 años, el repudiable sujeto procesado con prisión el pasado jueves en la ciudad de Minas, luego de haber violado la madrugada del domingo 8 de junio a una joven de 18 años, a la que además golpeó salvajemente provocándole innumerables y graves lesiones, fue trasladado en el más absoluto hermetismo ayer por la mañana a la ciudad de Maldonado.
Fue interrogado varias horas en dependencias de la Dirección de Investigaciones de la Policía, y a media tarde trasladado con el mismo hermetismo, ante el despacho del juez Federico Alvarez Petraglia, quien lleva adelante la causa por la violación y asesinato de la niña Pamela Silva.
El juez y la Policía, procuraron no informar de la presencia del repudiable sujeto en Maldonado, para evitar que a la hora de arribar o salir del Juzgado, pudiera ser atacado por vecinos que siguen indignados por el caso Pamela, y que se enteraron de lo que había hecho, hace muy pocos días, en la ciudad de Minas.
Defiende su inocencia
El hombre, negó una y otra vez tener algo que ver con la violación y posterior homicidio de Pamela Silva, pero igualmente, por orden del magistrado actuante, un médico forense le extrajo muestras de sangre y cabello para determinar su ADN y cotejarlo con la información lograda hasta el momento.
El depravado, está radicado en Maldonado desde hace algún tiempo, en el barrio Las Sonrisas, muy cerca de donde vivía Pamela y del local bailable que fue señalado una y otra vez, porque allí habría pretendido ir la niña la trágica madrugada del domingo 4 de mayo.
El individuo, que ya contaba con antecedentes penales del año 1997, estuvo casado con una profesora de educación física y, aunque radicado en Maldonado desde hace algún tiempo, solía viajar a Minas, donde el pasado domingo 8 atacó a golpes y violó a una joven de sólo 18 años, a la salida de un baile.
En Maldonado, trabajaba en una parrillada cuya propietaria tiene una fuerte vinculación con el dueño del local bailable que, al margen, recientemente fue clausurado. Correa Castro, precisamente tuvo la coartada perfecta al indicar que la noche del sábado 3 de mayo estaba trabajando en esa parrillada, pero omitió comentarle a los investigadores que luego de salir del trabajo, habría ido hasta el centro bailable aludido. Ahora, se procura saber a ciencia cierta, si el hombre luego del trabajo fue a ese baile o no fue; y además, si lo hizo, a que hora se retiró y hacia dónde.
Su perfil, de hombre violento y cobarde agresor de mujeres, «calza» justo con el de él o los responsables de la violación y posterior asesinato de Pamela. Anoche permaneció en dependencias policiales de Maldonado, de donde será trasladado a la cárcel minuana en esta jornada.
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