INEFICACIA POLICIAL
En el último tiempo, antecedentes para el fracaso le sobran a la policía de Colonia. Dicen los que están al tanto de la interna policial que la policía coloniense «lo único que hace es pasear en camioneta, anotar los accidentes de tránsito y meter preso perejiles», en relación al esclarecimiento de pequeños hurtos.
En efecto, el hurto de una valiosa camioneta 4×4 en abril de este año y el asesinato de una persona mayor a la que mataron hundiéndole el cráneo golpeándolo con un hueso de vaca, permanece en el debe.
Mientras el gobierno central anuncia que ha realizado las mayores incautaciones de drogas, en lo que va del año, la policía de Colonia ha incautado 2 tizas de cocaína en mayo y 98 gramos en junio.
En la jerga popular dicen que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que los investigadores de la policía de Colonia logren atrapar algún «pez gordo».
A eso se suma la presunta violación a una joven en Colonia en el 2006 (NdeR: un análisis de ADN cambiado nunca aclaró ese caso); otra chica fue violada esta semana y se espera el resultado de un análisis de ADN y varios delitos más. «Diga que está el caso Borrás», señaló una de las personas que consultamos, «ese sí lo aclaró la policía», y otro agregó: «lo aclaró porque uno de los implicados confesó, si no todavía andaban buscando».
Tampoco los investigadores colonienses pueden decir nada sobre el hurto a la caja fuerte de la cooperativa Calce.
Por lo que parece, cuanto más sofisticado es el delito, menos efectividad tiene el cuerpo policial y esto conspira directamente con la gestión del Jefe de Policía Ruben Peraza y sus dos principales equipos de la división: Investigaciones y Antidrogas.
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