La violaba el padrastro y su madre sabía todo
A fines del año pasado, el diputado blanco Bertil Bentos denunció a LA REPUBLICA abusos sexuales y prostitución infantil en escuelas y liceos, casos consentidos en su mayoría por las propias madres.
La denuncia alertó a las autoridades y una investigación posterior dejó al descubierto el martirio de una niña. Pero el caso de la adolescente no seria el único que tomaría notoriedad. Difícil situación la de la víctima. La familia del padrastro apoyaba al abusador, y su propia madre consentía la relación del depravado y ella misma la llevó a practicarse un aborto con dos meses de gestación. El abuso comenzó tiempo atrás. La encargada del centro de enseñanza había notado un comportamiento extraño en la adolescente. Varias veces preguntó a qué se debía. Nunca obtuvo respuesta concreta. Pero la menor dejaba dudas en la educadora, que cada vez desconfiaba más que sucedía algo difícil de explicar.
Terminó el martirio y reveló la verdad
La pequeña relató que el padrastro la manoseaba hacía años. Y que la violación bajo amenaza comenzó con el paso del tiempo. Y que la sometió con el consentimiento, o al menos el conocimiento de su madre, porque el hombre insistía en dormir en el cuarto de la niña, pero jamás le llamaron la atención.
La menor explicó que quiso denunciar al depravado, al «viejo despreciable», cuando alcanzó a comprender lo que sucedía, pero éste la obligaba a callar y la mantenía bajo estricta vigilancia, no permitía que nadie le hablara, ni sus tías y mucho menos los familiares de su madre ni los amigos del liceo donde estudia.
En febrero pasado, tuvo un retraso en la menstruación y la madre, siempre según el relato de la menor, le hizo creer que estaba mal de los riñones y la llevó a una «vecina» que le aplicó una inyección. Fue entonces que supo que estaba embarazada, porque así se lo hizo entender quien al parecer le dio el abortivo.
Los familiares del padrastro de la niña quisieron mantener el caso oculto y así se lo habrían exigido a la pequeña ultrajada. El caso sigue bajo investigación pero el depravado, GP, de 42 años, fue trasladado a la cárcel con medidas de seguridad, tras ser procesado por reiterados delitos de violación por la Justicia Letrada.
La madre, TMDLS, de 40 años, reconoció que tuvo conocimiento de las relaciones. Fue dejada en libertad al igual que la vecina, NRCL, de 67 años, que dijo haberle dado una inyección pero negó que se hubiera tratado de un fármaco abortivo.
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