A LA CARCEL POR VIOLAR Y MATAR A HIJA
La jueza penal de Artigas, doctora Gabriela Araujo, procesó con prisión a Alejandro José Espíndola, de 37 años, padre de la niña de 15 meses que falleció hace algunos días de un infarto cardíaco provocado por dos factores: los constantes abusos sexuales por parte del hombre y la gran cantidad de fármacos que le hacía ingerir.
El hombre fue imputado de «dos delitos de violación y un delito de homicidio especialmente agravado a título de dolo eventual y en régimen de reiteración real».
Uno de los factores que también incidieron en el procesamiento, además de la confesión, fue que una pericia psiquiátrica que le realizaron a Espíndola, en la noche del pasado martes en Rivera, arrojó que «es normal».
En tanto, la madre de la pequeña fallecida, de iniciales JVDLS, y la abuela, BEGS, fueron dejadas en libertad por la magistrada.
Cabe destacar que en la mañana de ayer, cuando ingresaba al Juzgado, el ahora procesado casi fue linchado por más de un centenar de personas. Incluso una de ellas logró golpearlo en la cara.
Espíndola, quien es oriundo de la ciudad canaria de Las Piedras, confesó durante su interrogatorio que empezó a abusar de su hija el 8 de mayo y que cuando lo hacía era bajo el efecto de «las drogas y el alcohol».
Además tiene antecedentes por violencia y una denuncia -en Canelones- por abuso a otra hija de 15 años, la cual nunca se pudo comprobar.
Recordemos que todo quedó al descubierto hace menos de una semana, cuando la abuela de la pequeña la llevó a una policlínica a que la atendieran porque estaba enferma. La niña falleció a las pocas horas. Luego de la autopsia se estableció que sufría abusos sexuales y que recibía altas dosis de fármacos para sedarla.
La beba estaba al cuidado de su abuela y su padre, debido a que la madre es maestra y viajaba a dar clases hasta la localidad artiguense de Tomás Gomensoro, próxima a Bella Unión.
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