Uruguay firmó ayer Convención contra Crimen Organizado
El pasado 7 de diciembre se informó sobre este histórico acuerdo transnacional, que busca un marco de cooperación y de actualización de las normas vigentes en los distintos países con el fin de neutralizar la acción de las mafias organizadas. La cumbre se desarrolló entre el 12 y el 15 de diciembre en la ciudad italiana de Palermo y en representación de Uruguay estuvo el ministro del Interior, Guillermo Stirling.
Ayer el secretario de Estado fue uno de los 121 delegados que firmó la Convención de las Naciones Unidas Contra el Crimen Organizado, de los 148 países presentes en la conferencia Los signatarios prometieron impulsar en sus parlamentos nacionales la ratificación de la Convención, que intenta confrontar el lado oscuro de la globalización.
La Convención debe ser ratificada por 40 países, antes de convertirse en un instrumento de ley internacional. Naciones Unidas espera que esto suceda en los próximos dos años. «Este ha sido un enorme éxito, más allá de nuestras expectativas», dijo Pino Arlacchi, subsecretario general de Naciones Unidas y director ejecutivo de la Oficina de la ONU para el Control de Drogas y la Prevención del Crimen, en Viena.
Entre los países conocidos por su sigilo bancario cuyas delegaciones firmaron la Convención, se encuentran Austria, Seychelles, Liechtenstein, Suiza, Luxemburgo y Mónaco.
La sección de la Convención dedicada al problema del lavado de dinero insta a los países a endurecer las regulaciones para las instituciones financieras, eliminar las leyes de sigilo bancario que obstaculizan la investigación de delitos, prohibir las cuentas bancarias anónimas o cuentas con nombres falsos y establecer unidades de inteligencia bancaria.
Algunos de los países ya tienen medidas que permiten levantar el sigilo bancario para algunas investigaciones criminales. Sin embargo, Arlacchi dijo sentirse «muy satisfecho» con el resultado.
Varios países, que tienen áreas con condiciones de paraíso fiscal, también firmaron el histórico documento.
Entre los puntos que más le importaban a Uruguay de este acuerdo (que llevó más de una década de negociaciones) eran principalmente tres.
Los referidos a las organizaciones internacionales que se dedican al tráfico de armas, a la trata de blancas y de niños. (Redacción y agencias)
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