Una mujer le clavó una cuchilla en la espalda a su marido
Se suma así un nuevo crimen en el departamento de Canelones, cuando aún está fresco el cadáver de Carmen Cuello Solari, cuyo cuerpo apareció con dos puñaladas el pasado domingo en el Km 47.800 de la ruta 87. Las autoridades encontraron primero el auto abandonado de la mujer, que se dedicaba a hacer viajes al Chuy para comprar mercadería brasileña, y a unos 50 metros del lugar hallaron el cuerpo de la mujer, de 40 años, vistiendo ropa interior y un buzo blanco.
Este nuevo caso es un desafío difícil para el flamante director de Investigaciones, comisario inspector Zósimo Nogueira. De acuerdo a las informaciones obtenidas en medios policiales por LA REPUBLICA, Gleen Fort Giacosa, de 38 años de edad, y su esposa, cuyo nombre y apellido responden a las iniciales PGF, de 39 años, habían llegado de Paraguay a fines de diciembre y durante los meses de verano alquilaron una vivienda ubicada en la intersección de las calles Perú y Artigas de El Pinar.
Ambos se desempeñaban como comerciantes, y actualmente realizaban trámites para adquirir un departamento en Montevideo, pues tenían pensado quedarse a vivir definitivamente en este país luego de estar afincados por aproximadamente seis años en territorio guaraní.
Tal como solía ocurrir prácticamente a diario, marido y mujer comenzaron a discutir respecto a temas de índole familiar. Durante la discusión tanto Fort como su esposa ingirieron algunos litros de cerveza, que al cabo de un rato sirvieron para alterar los ya caldeados ánimos.
Los informantes señalaron que poco después de la 01.30 de la madrugada la encolerizada mujer tomó una cuchilla de 20 centímetros de largo y se arrojó sobre su marido, clavándole la afilada hoja en el medio de su espalda. Mientras esto ocurría en el living, sus tres hijos de 11, 9 y 6 años de edad respectivamente se encontraban en el dormitorio.
Admitió el asesinato
La mayor del trío de hermanos salió de su habitación y halló el cuerpo de su padre yaciendo en el suelo sobre un inmenso charco de sangre. A pocos metros estaba su madre, que permanecía inmóvil. Sumamente aterrorizada la niña fue hasta la casa de un vecino para pedir auxilio, al tiempo que la victimaria llamó por teléfono a un amigo y le confesó que había apuñalado a su marido, por lo cual le pidió que llamara a la Policía.
Cuando los efectivos policiales del cuerpo de Radio Patrulla llegaron a la finca, la mujer se entregó sin oponer resistencia alguna. Al ser interrogada en la comisaría admitió la autoría del asesinato, aunque aseguró que no recordaba los motivos concretos por los cuales discutió con el ahora fallecido. En horas de la pasada jornada fue conducida a prestar declaraciones ante la magistrada letrada de la Ciudad de la Costa, la doctora Rosario Sapelli, quien dispuso que continúe detenida y en la mañana de hoy vuelva a ser trasladada a su despacho.
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