Un niño debió padecer la circunstancia de ser testigo presencial de la puñalada que terminó con la vida de su abuelo, un hombre que estaba sentado al frente de su casa disfrutando de su nieto cuando fue atacado sin ningún motivo aparente por un irracional vecino.
Nunca se dijo que el hombre tuviera problemas con sus vecinos. Al contrario. Se lo conocía como persona tranquila y de familia. Pero Héctor Dagomar Correa Gómez fue ultimado de un puntazo frente a su
vivienda humilde, una construcción en Isidro Más de Ayala 5294.
El homicida resultó ser un vecino de 39 años, que vivía a menos de dos cuadras. Golpeó al anciano y amenazó con lastimar a su nieto.
El relato del pequeño fue acusatorio “estaba solo”, a la vez enigmático “lo vinieron a buscar”, pero con toda resignación ante la tragedia humana “se cayó para atrás, y se levantó cinco o seis veces, y después no se levantó más”.
Su abuelo murió en un centro asistencial.
Detenido por funcionarios de la Seccional 17ª, el homicida ya fue remitido a prisión. Nada se informó sobre el móvil de la muerte.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21