Justicia procesó al chofer del ómnibus del que cayó Israel
Desde el día de la tragedia y hasta ayer por la tarde, la investigación del caso permanecía inaccesible bajo el secreto de presumario. Finalmente LA REPUBLICA recibió la información precisa sobre la resolución tomada por el juez Letrado de Primera Instancia en lo Penal de San José, Oscar Núñez Ramalho. Altas fuentes judiciales explicaron a este medio que el jerarca se pronunció para condenar a JQF, luego de «una profunda y minuciosa investigación, en la que intervinieron técnicos de todo tipo y de la que resultó un expediente muy trabajado».
La responsabilidad de JQF, esposo de la dueña de la compañía de transporte Colman y conductor del coche fatal, quedó así establecida en una primera instancia. «Ahora se inicia realmente el proceso, el abogado defensor podrá apelar la sentencia y, además, debe tenerse en cuenta que el delito es excarcelable. Esta sentencia no es la definitiva.», puntualizó también la misma fuente.
Crónica del dolor
La dolorosa historia había comenzado en la madrugada del pasado 13 de agosto cuando Israel Hernández regresaba a su casa de un baile junto a otros jóvenes. Lo hacía en un ruinoso ómnibus que, habitualmente, realizaba el recorrido desde Libertad hasta el boliche bailable y luego de regreso, por la ruta 1. Esa noche, a la altura del kilómetro 69.500, la «puerta se abrió de golpe –según el relato que hicieron a LA REPUBLICA varios testigos presenciales– y el aire chupó al muchacho», que viajaba parado junto a la misma.
Estos testigos y otros relataron también que el chofer «había bebido antes y durante el baile» y que esa conducta era habitual para él. Tampoco los frenos ni las luces funcionaban correctamente y, además, el procedimiento llevado a cabo inmediatamente después del accidente fue confuso e irregular: el coche fue movido inmediatamente del lugar del incidente, lo cual dificultó particularmente su posterior reconstrucción.
Por otra parte, antes de llevarse a cabo esta instancia judicial, el ruinoso ómnibus fue hallado y fotografiado frente a un taller mecánico de la ciudad de Libertad. Dos meses después, la pequeña población fue testigo de una manifestación sin precedentes, cuando vecinos y amigos se congregaron junto a la familia de Israel y marcharon silenciosamente reclamando justicia. Esta situación es considerada legalmente como de «alarma social», y el juez debió tenerla en cuenta a la hora de pronunciar su veredicto.
«Se hizo justicia»
La madre de Israel, Carmen Hernández, recibió la noticia ayer por medio de LA REPUBLICA, minutos después que ésta fuera confirmada plenamente por las fuentes judiciales y dijo: «El dolor no me lo va a sacar nadie, jamás, pero escuchar esto es como un alivio. Puedo mirar la foto de mi hijo y decirle que se está empezando a hacer justicia a su memoria. Quiero que todo el mundo sepa lo que LA REPUBLICA ha hecho por nosotros, por Israel».
«Fue el único medio que vino y nos apoyó en todo momento, estuvieron casi cuatro meses con nosotros, nos prometieron estar hasta el final y estuvieron. Y si no hubiera sido por ustedes, el caso se hubiera cerrado y el hombre estaría libre. Mi familia les pide que publiquen estas palabras para decirle a la gente que no tengan miedo de hablar con la prensa, con la prensa que hacen ustedes, que no se casa con nadie. El responsable está en la cárcel gracias a ustedes y va a pasar las fiestas sólo, como nosotros, sin Israel».
La madre del infortunado joven agregó: «Ahora puedo decir que me siento un poquitito más tranquila. Una sonrisa dentro de las lágrimas. Dentro del dolor nos sentimos reconfortados, el hombre empezó a pagar. Y ojalá que jamás nunca le vuelva a pasar a otra persona lo que nos pasó a nosotros».
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