Cayó la "joven banda" rochense
El resultado de las investigaciones fue el desbaratamiento de la «joven banda»; la remisión de los mayores a la cárcel; la reinternación de una muchachita al hogar del Iname del que estaba fugada, y la entrega de los restantes precoces ladrones a sus padres.
Fueron aclarados más de 15 hurtos, aunque hasta el momento sólo se comprobó que había denuncias previas sobre nueve de ellos.
Culminado el trabajo los funcionarios lograron reconstruir el modus operandis de esta singular gavilla, que había causado gran preocupación en la sociedad local y por ende en la Policía. Fue el propio jefe de Policía de Rocha, inspector principal (r) Alberto Martínez Toledo, el que a medida que se sumaban los hechos en ese punto, ordenó un trabajo especial.
La mayoría de los hurtos a fincas (propiedades de habitantes de Montevideo o de rochenses que sólo concurrían a ellas ocasionalmente) ocurrieron en el balneario Costa Azul de La Paloma, y puntualmente entre las paradas 13 y 19.
En virtud de las investigaciones que se fueron desarrollando, el pasado tres de diciembre se dispuso iniciar la fase de captura de los por entonces sospechosos.
Como primer paso se pidió a la Justicia competente una orden para allanar una vivienda sita en la parada 19 de la mencionada localidad. Allí vive un hombre de 55 años que, si bien nada tenía que ver con la organización de acuerdo al desenlace de los hechos, tenía conexiones de manera directa.
El inquilino
Fuentes policiales que participaron de los operativos explicaron a LA REPUBLICA que uno de los «brazos ejecutores» de la gavilla era uno de sus hijos. Además, en una habitación lindera con su casa, los uniformados incautaron una gran cantidad de artefactos que coincidían con los elementos que habían sido robados en distintas fincas.
En ese lugar se procedió a la detención de dos personas: una joven de 16 años, iniciales AVAC, que estaba fugada del Hogar Femenino Rocha y a su novio, PNRG de 18 años y sin antecedentes penales. La pareja gozaba de una cantidad importante de bienes sobre la cual no pudo justificar su procedencia.
A saber: una bordeadora, una televisión, un radiograbador, cuatro linternas, un botiquín de baño, varios juegos de mesa, ropas varias y una larga lista de discos compactos.
Realizadas las primeras indagaciones a los detenidos el mayor confesó una serie de hurtos a fincas, y mencionó a su «socio» (RDPP de 18 años) y a otros dos menores a parte de la joven como los coautores de los saqueos. Como primera medida la muchacha fue reinternada en el Iname y los menores tras ser indagados regresados a sus padres.
El operativo continuó en el barrio Parque donde se detuvo a RDPP, quien también confesó varios atracos. Con el transcurso de otros procedimientos se fueron recuperando otros efectos (tales como ruedas de bicicletas, tablas de surf, relojes, radios), los cuales se entregaron a su legítimos dueños a medida que la Justicia lo permitía.
El juez actuante, por su parte, dispuso que los dos muchachos de 18 años fueron procesados con prisión por varios delitos de hurtos agravados en reiteración real. A PNRG se le tipificaron nueve y a RDPP cuatro.
Compartí tu opinión con toda la comunidad