Robo, doble fuga y captura en Rosario
La placidez de la Semana de Turismo se vio interrumpida en la ciudad de Rosario, en la zona Este del departamento de Colonia, por el accionar de cuatro delincuentes provenientes de Canelones, que robaron varias mercaderías de valor de una joyería de esa localidad, pero no fueron muy lejos. La Policía tuvo trabajo adicional para perseguir y dar captura a los malvivientes. El grupo delictivo procedía de la ciudad canaria de Pando y tenía muy estudiado todo el movimiento comercial rosarino, como así también de Colonia Valdense y Colonia Suiza. «O estuvieron más de una vez por estos lares o contaron con la colaboración de gente del lugar que les pasó datos muy precisos», dijo a LA REPUBLICA una fuente policial cercana a la investigación del caso. No es asunto nuevo que delincuentes montevideanos, maragatos o canarios hagan incursiones en el departamento de Colonia. Hasta ahora el sitio elegido era Colonia Valdense, donde entre otros hechos habían logrado tiempo atrás, robar cajas fuertes de una cooperativa agropecuaria, con absoluta tranquilidad, sin que nadie en el vecindario se percatara de lo que estaba sucediendo. En aquel momento, el Jefe de Policía de Colonia, inspector (r) Ruben Peraza Labat, explicó que «son personas que en sus lugares de origen están muy corridos, muy marcados por la vigilancia policial, entonces salen a otras partes del Interior a delinquir». Esta vez en Rosario los malvivientes no tuvieron suerte. Venían bien preparados, habían seleccionado los mejores establecimientos comerciales para desvalijarlos, pero no contaron con que un simple vecino de la zona les iba a desbaratar los planes. El hombre escuchó ruidos extraños en el entorno de la Joyería Menéndez y de inmediato se comunicó telefónicamente con la Policía. Los uniformados de la Seccional 2ª estuvieron «al toque» en el mencionado comercio y sorprendieron a los ladrones que salían con un interesante botín. Si los agentes pensaban que los delincuentes se iban a entregar, le calcularon mal, ya que el cuarteto se dio a la fuga y las unidades policiales salieron tras ellos, a todo vapor. Lograron, finalmente, darles captura y marcharon con ellos hacia la comisaría. De los objetos robados, rescataron algunos ya que en la huída habían ido tirando otros, convencidos sin duda que podrían eludir el cerco y en otra mejor oportunidad regresarían a buscar esa mercadería o algún cómplice local se ocuparía de levantarla. Cuando todo parecía estar resuelto, el caso tuvo una inesperada vuelta de tuerca, ya que, en la Seccional 2ª, uno de los detenidos aprovechó un descuido de la guardia y consiguió escapar. De nuevo Rosario se electrizó al saber que uno de los delincuentes andaba libre y dispuesto vaya a saber a cuántas cosas más.
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