Una confesión que "echó luz"
La mujer y compañera de Roberto Carlos Roland lo acompañó el lunes a la comisaría de Nueva Helvecia para que confesara lo que había hecho, «no podía con su conciencia al saber que una de las mujeres estaba embarazada», contó la mujer a los periodistas.
Si bien la Policía actuó rápido, en forma extraoficial LA REPUBLICA pudo saber que la sagacidad policial tuvo ayuda invaluable. Por un lado los jóvenes que se dedicaron a gastar alegremente la parte del botín que se repartieron en partes iguales. Con más de 2.000 dólares cada uno y mucho tiempo libre las mateadas en los accesos a Nueva Helvecia se convirtieron en viajes a Montevideo para comprar los instrumentos musicales y la ropa que tanto deseaban. Tal como lo informó LA REPUBLICA fue el cambio de un par de dólares con un empresario local lo que hizo correr la «bola» de que «estos muchachos andan en algo raro», versión que llegó a oídos de la Policía, que se puso tras la pista. Pablo Borrás no había gastado ni uno de los dólares que había obtenido en el sangriento copamiento.
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