Cortaron la ruta y rechazaron la lucha feroz del contrabando
El jefe de Policía, inspector principal (r) Luis Burgos, dialogó con los «piqueteros» y los convenció de levantar el corte, comprometiéndose a recibirlos en la mañana de hoy. Cabe acotar que el intendente Eduardo Malaquina pasó por el lugar y como no descendió a dialogar con los manifestantes, uno de ellos le pateó el automóvil oficial, hundiéndole la chapa.
Una larga caravana de vehículos que pretendían ingresar o salir de Salto se formó en el puente de la cañada «Doña Jacinta», en el kilómetro 494 de la Ruta 3. Allí casi un centenar de bagayeros y desocupados protagonizaron el primer «miniestallido social» que surge por la conjugación de un agudizado paro laboral y las medidas de represión del contrabando.
Desde una serie de reuniones de las que participaron vendedores informales, se resolvió reunirse en el «bagayopping» a la hora 13 de ayer y marchar hacia la Cañada «Doña Jacinta» para cortar la ruta en protesta contra el «cero kilo» al contrabando determinado por el Poder Ejecutivo y ejecutado por personal aduanero y policial.
La referida cañada se ubica en la mitad del trayecto entre Salto y las Termas del Daymán, sin que exista una ruta o camino alternativo por el cual salir de Salto por la Ruta 3.
Movimiento policial
Desde la hora 11.30 pudo distinguirse un desusado movimiento de personal policial del ATA, provisto del equipamiento antidisturbios, en la Ruta 3 entre el tramo que separa al puente del Daymán y el bagayopping, sito éste último sobre el acceso a la ciudad de Salto. Los servicios de Inteligencia habían informado al jefe de Policía que se preparaba la concentración. Por dicha razón el jerarca decidió desde la mañana el acuartelamiento del ATA para intervenir si el corte de ruta se producía.
Según informaron a LA REPUBLICA la movilización era organizada en conjunto por el Movimiento de Desocupados Unidos de Salto (MDUS) y un grupo de bagayeros afectados por el drástico –«cero kilo»– cierre de la frontera al contrabando. Sobre la hora 13 se concentró una veintena de comerciantes informales con dirigentes del MDUS, pero el resto de los «puesteros» del bagayopping no se presentaron y la medida no pudo así llevarse adelante.
La dirigente del MDUS, Luisa Arman Pilón, indicó a LA REPUBLICA que la principal demanda de la movilización «es por trabajo. Somos personas que no tenemos trabajo y eso hace que muchos se vean obligados a recurrir al contrabando para sobrevivir. Por eso convocamos esta marcha, por fuentes de trabajo».
Resurge la marcha
Cuando parecía que la movilización se iba a suspender por falta de bagayeros llegó un ómnibus contratado por éstos para buscar gente que los acompañara a llevar a cabo la medida. En él venían unas cincuenta personas, entre hombres, mujeres y niños procedentes de los barrios La Tablada, Uruguay, Burton y Artigas.
De esa manera partió el contingente a llevar a cabo el corte de la Ruta 3, hecho que se concretó a la hora 16 y se levantó minutos después de las 17 horas, merced a la gestión de diálogo con los «piqueteros» por parte de Burgos.
Los manifestantes portaban carteles que decían «basta de promesas», «queremos trabajo», «Sr. presidente, no comemos números» y «no queremos ser delincuentes, queremos trabajar». LA REPUBLICA arribó al lugar en el momento en que una caravana de más de un centenar de automóviles se encontraba al costado de la ruta. Entre ellos el auto oficial Nro. 1, Mercedes Benz, de la Intendencia Municipal de Salto, que transportaba al escribano Malaquina a la sesión del congreso de jefes comunales que tendrá lugar hoy en Montevideo.
El inspector Burgos se allegó hasta el lugar en que estaba Malaquina para preguntarle si tenía interés en dialogar con los «piqueteros». El titular del municipio salteño le expresó su negativa, motivo por el cual Burgos avanzó hacia los manifestantes. A la expectativa y a la espera de órdenes estaban los funcionarios del ATA, provistos del equipo antidisturbios con los bastones largos, escudos y cascos protectores.
Entre los «piqueteros» LA REPUBLICA pudo distinguir a funcionarios de la Dirección de Investigaciones al mando del comisario Angel Cancela, quienes fotografiaban y filmaban lo que allí acontecía. Estaba también el director de Seguridad, comisario Julio Rodríguez, y el jefe del Destacamento de Policía Caminera, comisario Luis Pintos.
El inspector Burgos, mientras avanzaba hacia el puente de «Doña Jacinta», indicó a LA REPUBLICA que «vamos a dialogar para que dejen libre la ruta. Pienso que la última medida que se debe adoptar es la de la violencia; si hacemos intervenir nuestra fuerza de ‘choque’ abrimos paso pero queremos dialogar para hacerles entender que un corte de ruta es ilegal».
Burgos penetró en el cordón de los «piqueteros» quienes le plantearon la necesidad de un diálogo con las autoridades, pues la falta de fuentes de trabajo los habían llevado «a convertirnos en bagayeros. Pero ahora con las medidas que se están llevando a cabo, donde no nos dejan pasar nada no tenemos de qué vivir». Otro le manifestó que «yo trabajaba en la naranja y ahora que terminó la zafra estoy sin trabajo y no consigo nada».
El jefe policial le reclamó que «levanten el corte de ruta y en el momento que ustedes lo deseen, ahora mismo puede ser, vienen a dialogar a la Jefatura. Ustedes deben levantar el corte de la ruta y yo me comprometo a recibirlos para atender sus planteamientos».
Luego de ello los manifestantes discutieron y finalmente levantaron el corte. En primera instancia sólo media calzada de la ruta para darle más permanencia a la medida de protesta. Hoy a la hora 9 irán a la Jefatura de Policía. También se hizo notar la presencia de un funcionario aduanero quien, luego de conversar con los bagayeros, se retiró del lugar.
Según dijeron a LA REPUBLICA algunos de los «piqueteros», el funcionario trataba de convencerlos, a su vez también, para que levantaran el corte de ruta.
Patearon auto de Malaquina
En el momento en que se abrió la media calzada de la ruta, pasó por el lugar el intendente Malaquina entre medio de los manifestantes quienes le gritaron: «Â¡Que se baje, que se baje!». Uno de los «piqueteros», un adolescente de unos 16 años, pateó el auto oficial de la comuna, abollándole la chapa de la puerta.
Los manifestantes deslindaron enseguida la responsabilidad indicando que cuando pasaron por el barrio La Tablada «se colaron en el ómnibus unos gurises que estaban tomando vino. Vinieron a hacer número pero terminaron complicando con la actitud que tuvieron. Ellos no son ‘chiveros’ y nosotros no tenemos que ver con la agresión al auto del intendente Malaquina».
Finalmente el tránsito en la Ruta 3, paulatinamente se restableció. Pero antes de dispersarse manifestaron que «si no hay soluciones vamos a volver a cortar la ruta».
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