Coreano muerto y dos heridos en reyerta a balazos
Una trifulca que se registró ayer de madrugada entre un comerciante de la zona céntrica, un empresario y marineros de un barco coreano, tuvo un sangriento y trágico final. Uno de los extranjeros fue ultimado a balazos y otros dos resultaron heridos.
Según datos oficiales, próximo a la hora una de la madrugada de ayer la Policía fue alertada sobre un tiroteo con personas heridas que se había registrado frente al restaurante «Viking», ubicado en la calle San José 827, entre Andes y Florida.
Al arribo de las unidades policiales los uniformados ubicaron tirados en la vía pública con heridas de bala, a los ciudadanos coreanos Sang Kiln Ko, de 48 años, gerente de una proveeduría marítima, y a los marineros Kim Yong Chol, de 42 años y Khon Yong Min, de 38.
Con la premura del caso dichas personas fueron trasladadas a distintos nosocomios. El primero presentó «tres heridas de bala, una en el cuello y las restantes en el tórax», siendo derivado a la Sociedad Española donde quedó internado. Por su parte, Kim Yong Chol recibió un balazo en el tórax que le causó la muerte momentos más tarde.
El restante parroquiano resultó con dos heridas de bala, una en la zona lumbar y la restante en el brazo derecho, quedando también internado. Sobre la marcha, los funcionarios policiales arrestaron al homicida a quien le incautaron una pistola calibre 6.35. Se trata HCJ, oriental, de 66 años, encargado del comercio en cuestión. También fue apresado el hermano del gerente baleado.
Posteriormente, mediante el concurso de un intérprete se iniciaron los interrogatorios. De esa manera los investigadores pudieron saber que próximo a la medianoche al negocio arribó el gerente, su hermano y un capitán que ahora se encuentra prófugo.
Cuando se encontraban junto al mostrador, por cuestiones circunstanciales se originó una discusión con el cantinero. De las palabras pasaron a los hechos, lo que derivó en una riña generalizada entre las cuatro personas que luego continuó en el exterior del establecimiento.
En tales circunstancias, el negociante decidió correr hasta su coche estacionado en las cercanías, de donde sacó un arma de fuego con la que efectuó varios disparos con el resultado mencionado.
Se supo además que el fallecido y el parroquiano resultaron baleados en el momento en que intervinieron para separar a los contendientes. Todos los detalles están en conocimiento del juez Penal de Turno.
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