Entrevista exclusiva con LA REPUBLICA
Durante su ausencia, el mando en la policia departamental era ejercido por el jefe de Policía de Treinta y Tres, el inspector Luis Martinelli, quien afirma que en ningún momento ha sido relevado de su encargatura de despacho en Cerro Largo. En consecuencia, y desde hace varios días, Cerro Largo contaba con dos jefes de Policía.
En las últimas horas, y en forma sorpresiva, el inspector Bitavares recibió del Ministerio del Interior la resolución Nro. 590 con fecha 9 de enero, que lo desvinculó. El jerarca no ocultó su malestar y accedió a dialogar con LA REPUBLICA sobre la situación que lo involucra y recibió a este corresponsal para una entrevista en su domicilio.
«Evidentemente», admitió Bitavares, «que la situación que me toca vivir no es sencilla porque se repite un hecho anterior acá en Cerro Largo con otro «personaje» y, lamentablemente, como lo dice el dicho popular, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Yo lo que siento desde el punto de vista interior es una gran satisfacción de haber trabajado en este departamento con su gente que me dio todo el apoyo desde el primer momento, al igual que el personal policial –haciendo algunas excepciones que me voy a reservar el derecho de mantenerlas en mi conciencia–, pero en términos generales me voy satisfecho porque creo haber cumplido con mi función».
Bitavares no tuvo reparos en admitir que «esto se viene manejando hace mucho tiempo, lamentablemente, por parte de algunos actores políticos. Y voy a reiterar que yo no pedí para volver como jefe a este departamento. Y si había en la mente de algunos políticos de Cerro Largo algunas personas para ejercer el cargo de jefe se hubieran ahorrado el hecho de haberme convocado, y ahora generar mi cese. Evidentemente en todo esto existe intencionalidad política porque yo le preguntaría a la ministra Tourné cuál es el motivo de mi cese, si bien este es un cargo de confianza, entiendo que cuando se releva a un jefe de Policía tiene que haber un motivo y en este caso uno de los argumentos que me dio un jerarca del Ministerio fue que yo había autorizado a un recluso internado en el establecimiento Conventos a hacer venta de mercadería en el mismo y, efectivamente, cuando yo me hice cargo de jefatura, este recluso ya lo venía haciendo y le dije a ese jerarca que yo no rehusaba que tenía conocimiento del hecho, pero que si yo volviera a tener que autorizarlo lo haría porque los Derechos Humanos comienzan por ahí y no en una letra fría que se inscribe en una norma y después no se cumple», puntualizó.
Por otra parte, el ex jefe fundamentó sus dichos sobre excepciones en la interna de las jerarquías arachanas, estableciendo: «No quiero utilizar la terminología de que fui traicionado por algunos de mis subalternos, pero sé que había gente que por algún motivo muy especial consideraba que no era oportuno que yo estuviera al frente de la jefatura, es decir, algún interés personal de algunos existía para que yo no continuara y también sé que hicieron contactos a nivel político para sacarme y ese personaje político, que está acá y que no lo voy a nombrar porque no me molesto en nombrarlo, ha sido el que ha llevado injurias y difamaciones al Ministerio del Interior a los efectos de provocar este desenlace», remarcó Bitavares.
Finalmente, el ex jefe puntualizó: «Si a esta altura de mi vida estoy aún prestando servicios dentro de los cuadros policiales es porque quiero a la institución y con este tipo de hechos la única perjudicada es la propia institución policial, porque de alguna manera, todos los hombres que integramos la Policía sabemos que estamos de paso». En otro orden, Bitavares confirmó a este periodista que tiene previsto iniciar una serie de acciones legales contra quienes lo denunciaron ante la Justicia por un presunto hecho ocurrido entre él y un oficial subalterno. Como se sabe, el jerarca fue denunciado tiempo atrás por abuso de funciones y malos tratos por parte de quien dice haber sido afectado por dichas acciones, un oficial subalterno que cumplía funciones en la secretaría del jefe. La denuncia del funcionario ameritó la presencia en Melo del fiscal nacional de Policía, doctor Héctor Di Giácomo, quien tomó declaraciones a decenas de testigos entre los propios policias y varios civiles.
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