¿Qué se sabe del asesinato del periodista Carolino Mateo Kutalek?
Pasado ya más de un año y medio, todo sigue igual y él o los asesinos ni siquiera han sido identificados y mucho menos descifrado el móvil del crimen.
Ni la Policía del departamento de Maldonado en su conjunto, ni la Dirección Nacional de Policía Técnica, ni el afamado DOE que se sumó a las investigaciones tiempo después de ocurrido el asesinato, ni la Justicia, han logrado echar luz sobre un caso que, vale recordar, abrió una seguidilla de homicidios hasta ahora todos impunes.
A todo esto, sus amigos y vecinos no dejan pasar oportunidad para recordar que el caso sigue sin ser resuelto. De hecho está conformado desde hace bastante tiempo el GAF-Mateo, un núcleo de amigos y familiares del periodista asesinado que cada día agrega más interrogantes al caso.
Javier Báez, integrante del GAF-Mateo, se lamenta que todos los esfuerzos hasta ahora hayan sido infructuosos, «a pesar de que hubo una gran expectativa al inicio de este año de haberlo resuelto. Hoy podemos decir que hay parte del área, fundamentalmente no de la Justicia sino policial, que confía que por lo menos el tema del homicida estaría bastante claro, lo que hasta que la Justicia no justifique eso no vamos a darlo por hecho; simplemente que son comentarios que surgen de la interna (policial), como algunas declaraciones que hubo en algún momento en el departamento de algunos delincuentes que fueron traídos a declarar al Juzgado de Maldonado». Pero además se preguntan por qué fue desmembrado el equipo de trabajo que encabezara el comisario inspector Roberto De los Santos del DOE, quien para ellos «era muy serio y muy responsable. Nos llamó la atención».
Sin embargo, y a pesar de la certeza que manifiesta Báez, de que el autor material del disparo a «boca tocante» efectuado con un revólver calibre 32 estaría identificado, otras fuentes consultadas no alcanzan a comprender cómo es que esa persona aún sigue en libertad. Báez explicó a LA REPUBLICA que «en estas cosas siempre, para afirmar algo, uno debe tener las pruebas contundentes y nosotros como que le damos a esos comentarios simplemente la repetición, pero no hacemos la afirmación de que pueda ser así. Sí la confianza cuando el juez diga, bueno, fulano de tal fue procesado por el homicidio de Mateo, y después todo lo otro, cuál fue el móvil, el entorno que llevó a ese hecho tan grave». Para el integrante del GAF-Mateo, cada día por las calles de este departamento andaría caminando libremente un asesino. «Día a día es muy factible que estemos cruzándonos con el homicida y con la gente que de pronto participó en el entorno. Cuanta gente habría estado ese día ahí, en el lugar donde estuvo Mateo, y hay algunas versiones que afirman que habría estado más de una persona en el lugar del crimen esa noche». Además, Báez reconoció no saber si la Policía hizo averiguaciones en torno a delincuentes alojados en la cárcel de Las Rosas, que ese fin de semana hayan tenido salidas transitorias, para determinar si alguno de ellos podría haber sido el autor, por iniciativa propia o por encargo de alguien. Pero en ese plano, vale recordar que varios delincuentes alojados en distintas cárceles del país, fueron trasladados a Maldonado a declarar por su presunta vinculación con el caso en el transcurso de este año.
Móvil muy difuso
Otro extremo que nunca fue definido tiene que ver con el móvil del crimen. La entonces jefa de Policía de Maldonado, doctora Graciela López, dijo en más de una ocasión que la muerte de Kutalek estaba relacionada estrictamente con su vida personal, aludiendo claramente al conocimiento que se tiene, que él era de frecuentar ambientes nocturnos como boliches, wiskerías o prostíbulos de la ciudad de Maldonado. Luego comenzó a manejar la posibilidad de que la muerte tuviera que ver con aspectos profesionales, pero recalcando además que el periodista pudo haber estado en el lugar menos indicado en el momento menos apropiado. Sin embargo todos quienes conocieron el periodismo que practicó el colega asesinado saben demasiado bien que no realizaba trabajos de investigación demasiado profundos o comprometedores, y mucho menos en áreas vinculadas al crimen o al tráfico de drogas. Tampoco se comprobó que pudiera tener grandes deudas económicas.
Javier Báez explicó que «no ha habido una definición concreta y oficial, pero sí que hoy estaría volcado más hacia el tema del trabajo de Mateo, aparentemente por los últimos detalles que se habían obtenido; o en lo que se estaba trabajando era apuntando a ese tema, a ver qué era en lo que estaba trabajando Mateo, en una supuesta investigación. Digo supuesta porque nosotros no sabemos si es cierto eso o no». Respecto a las dudas que hay en ese sentido, Báez fue enfático al agregar que, más allá del estilo periodístico de Kutalek, «habría o podría haberse enterado de algo, y eso en un periodista no es de pronto igual a que lo sepa un vecino común, por lo menos para los que están del otro lado. En el caso de Mateo también es bueno recordar que, no en su estilo periodístico, pero era un tipo muy creativo en lo referente a la creación de programas. En este caso, con otros compañeros arrancamos el programa deportivo ‘Tiempo de Deportes’, y de ahí en más la vinculación era siempre por el fútbol. Después Mateo fue abarcando hasta llegar al tema de los estudiantes con el programa ‘Vale saber’ acá en San Carlos; el tema del carnaval donde estuvo, y el tema político como fue el programa ‘Ambito Político’. Por eso a todos un poco nos llama la atención porque no era lo característico, porque no hacía un periodismo de investigación; fue reconocido por esos trabajos, pero está la incertidumbre esa que aún tenemos que pudiera haber sido cierto. Sí lo que hay para afirmar esto es que hay algunos colegas del departamento que nos han manifestado que Mateo les había hecho una propuesta para trabajar juntos sobre justamente temas delicados del departamento».
¿Dos homicidios relacionados?
Aquella noche del viernes 5 de mayo de 2006, Kutalek fue -luego de una fiesta de casamiento- hasta la zona de prostíbulos de la ciudad de Maldonado (a la «Casa de Naná»), donde quedaron dos amigos, uno de ellos el dueño del automóvil Fiat Palio en el que se marchó del lugar sin decir adónde, solo.
Todo indica que habría estado en el centro de Maldonado en el boliche nocturno «5 Noches de Luna» (ubicado en la calle 18 de Julio casi Román Bergalli), cuya dueña tres meses después fue ferozmente asesinada a palazos, caso que tampoco hasta hoy ha sido aclarado. Fue en la misma calle de ese boliche -hoy cerrado- que a mediados del mes de noviembre aparecieron en la obra de remodelación de una vieja casa (en 18 de Julio y Gutiérrez Ruiz), los documentos de Mateo Kutalek, que desaparecieron la madrugada del crimen al igual que otros efectos personales.
Javier Báez reconoció que en los últimos tiempos surgieron algunas interrogantes que merecen ser analizadas con tranquilidad, respecto a la vinculación que pudiera existir entre uno y otro asesinato, tal cual lo estableció en una investigación periodística LA REPUBLICA. «Sabemos que siempre en Maldonado hubo crímenes, pero nunca se dio una seguidilla que fue muy llamativa y todos casos muy complejos. ¿Por qué Mateo se separó de sus amigos en el prostíbulo del barrio Scarone? ¿Cuál fue el destino de Mateo esa madrugada del 6 de mayo? ¿Mateo habría estado en algún pub céntrico de la ciudad de Maldonado? Porque hay muchas cosas que nos atan al otro crimen (al de la dueña de ‘5 Noches de Luna’, Mónica Catalina Wetsch Anhalt, de 67 años); y además lo de los documentos que aparecieron a una cuadra y media del lugar del crimen de la empresaria».
Posteriormente, se produjo un curioso ingreso de desconocidos a dependencias del canal de cable de la ciudad de San Carlos donde trabajaba Kutalek. Del canal, él o los delincuentes no se llevaron nada, sólo revolvieron en busca de «algo» que no encontraron. «Fue llamativo, incluso la
empresa estuvo por varios días con custodia policial, que no era visible para el público. Eso fue una cosa que llamó mucho la atención, aunque capaz que fue un hecho fortuito y coincidió con que a los maleantes se les ocurrió justo ir a robar ahí, pero llamó la atención y más que no se llevaran nada», dijo Javier Báez. *
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