En 1996 mató a una niña de 5 años, hija de su ex pareja, porque ésta no quería volver con él

El preso asesinado en Libertad era un "pesado" y varios planeaban matarlo

El homicidio tuvo lugar en uno de los corredores del sector «D» del penal, cuando el ahora fallecido José Luis González Núñez, de 37 años, estaba realizando sus habituales tareas de fajinero. Desde una de las celdas lo llamaron para solicitarle algo, quizás agua caliente para el mate, y cuando se aproximó, desde adentro le asestaron un letal puntazo en la garganta con un corte de fabricación carcelaria de los denominados «espadas», pues el mismo tiene unos 40 centímetros de largo.

Cuando los funcionarios carcelarios llegaron hasta el lugar, González agonizaba, y si bien lo trasladaron para que fuera asistido, todo fue en vano pues había perdido demasiada sangre.

De inmediato se interrogó a los tres reclusos que se alojan en dicha celda y uno de ellos, Roberto Omar Vega Trías, de 21 años, no tuvo reparos en confesar que él lo había matado, lo cual fue corroborado por sus dos compañeros.

Sobre el móvil del mortal ataque, se pudo saber que González

tenía muchos enemigos pues era un recluso de los denominados «pesados» y que abusaba de su poder, razón por la cual se había hecho de muchos enemigos que, cansados de sus actitudes, esperaban el momento indicado para atacarlo. Ese momento llegó en las últimas horas y fue cuando González menos lo esperaba pues no vio venir el ataque.

El homicida, quien posee antecedentes por homicidio y hurtos, fue puesto a disposición de la Justicia del departamento de San José y en la pasada jornada se determinó su procesamiento por «homicidio».

 

Un brutal asesino

José Luis González Núñez poseía un historial delictivo realmente escalofriante. Según el mismo, tenía condena hasta el año 2024 pero, además, tenía cinco causas pendientes.

Sin lugar a dudas, su crimen más aberrante fue el que cometió el domingo 12 de mayo de 1996 en la ciudad de Rocha. Allí, González mató con una saña poco creíble a una niña de 5 años, hija de su ex pareja, porque ésta no quería volver con él. El hombre apuñaló, golpeó con un martillo y flageló a la pequeña, que fue hallada muerta tendida en una cama de una casa del barrio Artigas.

La comunidad rochense y el país todo se vio conmocionado por este crimen y González pasó a ser uno de los hombres más buscados por la Policía. La frase de que el asesino siempre vuelve a la escena del crimen, en este caso, se ajustó a la perfección, porque sólo cinco días después fue hallado por la Policía durmiendo en la misma cama donde mató a la pequeña.

Además de este crimen, González había cometido rapiñas y copamientos en distintos departamentos y lo apodaban «Rambo». Además era conocido por ser en extremo violento.

Una vez que ingresó a la cárcel, debido a su gran porte físico y su extrema violencia, no demoró en convertirse en un «pesado», pero sus actitudes, desde que estaba encargado de la fajina y su soberbia, lo llevaron a la muerte.

Con este caso, ya suman once los crímenes cometidos en las dos principales cárceles del país, Santiago Vázquez y Libertad, aunque vale señalar que todos han sido aclarados. *

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