Podría ser intencional el incendio que arrasó Sociedad Criolla de Los Cerrillos
Casi medio millón de dólares de pérdidas fueron las consecuencias que arrojó un pavoroso incendio que se desató algunos minutos después de la una de la madrugada del pasado sábado en la Sociedad Criolla Manuel Ledesma, en la localidad canaria de Los Cerrillos, a casi 40 kilómetros de Montevideo, y a 16 de la capital departamental.
Los vecinos del plácido y tranquilo poblado no salían de su asombro cuando en la oscura noche cerrillense, las lenguas de fuego que consumían rápida e inevitablemente las hermosas instalaciones de la Criolla, se recortaban en el cielo nocturno. La primera dotación de Bomberos llegó desde la ciudad de Canelones, pero se encontró con serias dificultades con la bomba, y la presión del agua resultó tan insignificante como ineficaz. Más tarde arribaron dotaciones de Santa Lucía y Las Piedras, pero para entonces la labor destructiva del fuego ya estaba consumada. Las pérdidas fueron totales, y se estiman en una cifra cercana al medio millón de dólares. El seguro apenas alcanzaría para cubrir una ínfima parte de las pérdidas.
Al otro día del incendio se realizaría en los salones de la criolla, la fiesta de fin de año del jardín de infantes de Los Cerrillos, para la cual, toda la mercadería que sería utilizada ya se encontraba dentro del local.
El pueblo llora
Hasta el momento, la Policía no descarta que el origen del foco ígneo haya sido intencional. El presidente de la Sociedad Criolla Manuel Ledesma, Antonio Van Belhtoven, de 65 años, y uno de los fundadores de la institución, en el año 1970, dijo a LA REPUBLICA que las pérdidas alcanzan no sólo lo material, sino también lo afectivo y documental, mencionando entre otras cosas, la innumerable cantidad de trofeos cosechados por la Criolla en sus 35 años, y que se convirtieron en pasto de las llamas. Van Belhtoven expresó también que se les pidió a los Bomberos que se investigue a fondo, para que se sepa cuál fue el origen del fuego.
El presidente de la institución subrayó a LA REPUBLICA que si las causas del siniestro no se aclaran «la sospecha me va a quedar toda la vida», y que si se despejaran las dudas sería importante para «que le pueblo sepa entre quienes estamos». Van Belhtoven, dijo que esta directiva asumió hace tres años, cuando la institución estaba endeudada en más de 180 mil pesos; «se sanearon las finanzas, compramos 350 sillas, 45 mesas, y la instalación eléctrica estaba hecha a nuevo».
Durante casi toda la jornada del sábado, y ayer domingo, los vecinos de la localidad se acercaban hasta las porteras silenciosas de lo que fue un orgullo para la ciudad, para observar los restos del voraz incendio. Van Belhtoven enfatizó que todas las instituciones de la zona se mostraron solidarias, y reflexionó con tristeza, que «cuando a Cerrillos le ocurre una desgracia todo el pueblo llora». *
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