Padre indignado denuncia maltrato a su hijo por policías de Barros Blancos
Leonardo Sánchez, de 39 años, es un trabajador que es muy conocido en la zona de Pando y Barros Blancos. Es padre de un joven de 17 años, que estudia y trabaja. El hombre denunció ante las autoridades y en LA REPUBLICA que en la noche del pasado viernes, el adolescente fue víctima de abuso policial sólo porque no quiso entregar su celular y mostrarle la cédula a los efectivos.
Sánchez confirmó que presentó la denuncia ante el servicio 0800 5000 del Ministerio del Interior, ya que «no tengo confianza» ni en el 911 ni en la seccional 25º Barros Blancos, departamento de Canelones, en la que afirmó existe «gran corrupción». Puso como ejemplo que hace siete meses denunció un robo, señalando los autores y «recién a las seis horas fueron a buscarlos. Obvio que no encontraron nada».
Con relación al hecho denunciado en esta oportunidad, el hombre dijo: «Mire, mi hijo tiene 17 años. Esta estudiando, cursa 5º año científico. Además reparte diarios en Pando. También tiene un puesto de verdura, junto con otro amigo, en el centro de Pando. Vive conmigo acá en Barros Blancos», comenzó puntualizando Sánchez. Y agregó: «Ayer (viernes) cerró su puesto a las 22.00 horas y como se le pinchó la moto que tiene decidió venirse caminando por la ruta 8 hasta casa, lo que son unos 2 kilómetros. Al llegar al puente sobre el arroyo Frasquito, ve que hay tres móviles policiales, con agentes armados con escopetas de caño recortado. Mientras caminaba, iba escribiendo un mensaje de texto, cuando una moto con un policía se le arrima y le pide que le entregue el celular. El le dice que no, por lo cual el efectivo lo insulta. También le pide la cédula. El dice que no tiene que dársela y le dice «llame a mi padre, vivo acá a 500 metros».
Inmediatamente el agente lo lleva hasta uno de los móviles, lo cachea, le sacan el celular, la cédula y lo tiran adentro del patrullero. Allí estuvo 20 minutos encerrado. Luego llega una persona que se identificó como comisario y le dice que se vaya porque si no se va ahora va a tener más problemas. A los pocos minutos me llamó llorrando», culminó.
Sánchez solicita que la policía de la zona pida «disculpas públicas a su familia por el abuso policial». «Mi hijo con 17 años tendría que estar seguro con la policía, pero ahora los odia, y no tiene que ser esa la relación de un joven sano, trabajador y estudioso con ella», lamentó el padre del joven.
Compartí tu opinión con toda la comunidad