Madre de adicto denuncia que su hijo fue blanco de "torturas" y "golpiza sangrienta" en calabozo de la Policía de Mercedes
La mujer señaló además: «Salía por las calles a buscarlo. Noches enteras, sin dormir, sin comer». Acotó con desazón: «Muchos van a decir,’ está chiflada’, pero si mañana me llevan a un Juzgado y tengo que ir entre rejas por decir la verdad, que me juzguen. Los pasteros deberían ser procesados por homicidio, porque sabemos que esos gurises a la larga o a la corta se mueren y nadie se hace cargo de esas vidas. Es ahora que tenemos que recuperar esos gurises. No después del niño ahogado vamos a tapar el pozo, el pozo vamos a taparlo antes. Vamos a ir a las bocas y vamos a allanarlas. Ya me tiraron una bomba molotov en mi casa, y capaz que mañana me matan a mí o a algún nieto; y no me van a hacer callar. Pero esta impotencia de saber que hay gente tan dañina, y policías corruptos que golpean a los gurises para que se callen la boca es lo que me mueve a hablar». Recordó: «Porque acá hay ediles, hay senadores, diputados, policías, una jefa departamental de Salud, jefe de INAU, tenemos funcionarios, médicos: ¿y todos se van a lavar las manos, y van a dejar morir una persona? Ultimamente, a la pasta base la estaban adulterando con ácido de baterías. ¿Y nadie hace ni dice nada?».
–¿Cuándo comenzó a consumir droga su hijo?
–A los 13 años. El tiene problemas congénitos y crónicos. A los 4 años y 8 meses Esteban fue atendido en el Pereira Rossell, después se lo derivó al Manuel Quintela. Después lo atendió un médico que venía de Paysandú, porque en ese entonces no había médico siquiatra infantil en Mercedes. Esteban fue asistido siempre. Cuando llegó a manos del doctor Debia, tenía aproximadamente 6 años.
–¿Qué enfermedad tenía? ¿Por qué lo trataban?
–Nunca se me dijo. Sólo que era algo congénito, severo y crónico.
–¿Era un chico agresivo?
–Sí, agresividad, y desde niño lo hicimos tratar. Esa fue la forma de vivir de él, con medicación hasta que tuvo aproximadamente 13 años. Desde esa edad, aparentemente él estaba marchando bien. Tuvo problemas de aprendizaje, fue a institutos, pero después el doctor Debia le retiró la medicación, y le dijo: «si te hace bien y te sentís bien, fumate dos o tres porros. Hasta tres por día te podés fumar».
–¿Cómo «si te hace bien»? ¿Esteban fue a pedirle consejos al doctor sobre si podía o no fumar, o el consejo partió del mismo médico?
–Esteban empezó a consumir marihuana pero el médico se lo aceptó. Que hasta tres por día se podía fumar. Entonces, como le dije, si hoy se fuma tres porros con 13 años, cuando tenga 15 qué va a estar consumiendo. Acá tenemos un problema, y llamémosle omisión de asistencia, porque cuando mi hijo quiso ser reintegrado al sicosocial (del Hospital Mercedes), que ya se había puesto dañino, consumidor de pasta base, vagaba por las calles, se lo manda al Hogar 5 (del INAU) con una medida cautelar. Está bien, él cometió un daño y tiene que pagarle a la sociedad. Pero ¿no hubiera sido mejor rescatarlo primero de la enfermedad y después que se le diera una medida cautelar?
A mí se me saca la tenencia provisoria de mi hijo porque hoy por hoy hay leyes que amparan al menor, y donde el menor puede decidir con quienes quiere estar. Tenemos una entrevista con el doctor Idiarte (juez de Familia de Mercedes). Esteban decide irse con los papás de la novia. Sin mediar nada, el doctor Idiarte nos dijo: «Sabe que decidí darle la tutela provisoria a esta familia Prestes Píriz». ¿Cómo puede ser que me saque mi hijo a mí sin siquiera averiguar a qué clase de gente se le está otorgando una tenencia?
Si yo hubiera sido otra madre me lavo las manos. Pero hay algo que tengo y que no me lo va a quitar nadie, que es la patria potestad. Es mi hijo y tiene derecho, más allá de que le troncharon la adolescencia. ¿Dónde están los responsables? ¿Por qué esta gente Prestes Píriz? ¿Sabe hoy que mi hijo está en Montevideo? ¿Se enteró de que mi hijo estaba en el Hogar 5? ¿Se enteró de que mi hijo pasó por el sicosocial? El doctor Iriarte le entregó la tenencia de mi hijo y esta familia nunca se hizo cargo. Se lo entregaron el día 13 de setiembre, el 19, hay una denuncia en la Seccional 3ª donde consta que no lo quieren más. Fuimos a otra audiencia y mi hijo dice que no quería estar con ellos porque no lo alimentaban, se lo obligaba a trabajar y no se le daba un sueldo, y no le dieron medicación. Acá hay responsables que son los que tienen la tenencia de mi hijo. Aquí todos se lavan las manos y no es así.
–Retrocedamos un poco. Usted me decía que a los 13 años su hijo comenzó a consumir, y que después comenzó a consumir pasta base.
–Sí, en marzo de este año empezó con la pasta base.
–¿Qué pasó con la familia? ¿Qué fue lo que vivió la familia en todo este tiempo?
–La familia lo contuvo, lo quiere, lo ama y nos destrozó. Pero no importa si nosotros estamos hechos pedazos, nosotros lo que queremos es recuperarlo. Acá hay gente que vende pasta, y todos lo sabemos. Porque si yo como madre sé, porque más de una vez lo seguí, y porque más de una vez lo saqué de las bocas de venta. Es que mi hijo ya le estaba molestando a las bocas de venta, y la Policía también lo sabe. Pero a veces, lamentablemente, habemos madres que nos escondemos y dejamos que se sirvan y que vivan a costillas de nosotras. Hubo policías que hicieron de sicólogos, de padres, de hermanos. Excelentes policías. Pero también hay aquellos que amenazan, que les dan golpizas a los gurises.
–¿A su hijo lo golpeó la Policía?
–Sí, en la 1ª. Lo llevaron al fondo del Paso Olazagasti.
(En ese momento interviene la hermana de Esteban que presenció toda la entrevista).
Lo agarraron, lo llevaron, le sacaron una ropa. Esa ropa se la había robado a mi cuñado. Lo llevaron para el paso Olazagasti y le pegaron. Le quitaron el pantalón y lo llevaron al calabozo de la Seccional 1ª y le dieron una paliza. Salieron y lo dejaron tirado de nuevo en el Paso Olazagasti. Cuando volvía encontró a un hombre y le pidió si no llamaba al 911 porque iba descompuesto de la paliza que le habían dado. Ese hombre llamó y otra vez los mismos milicos: «A vos estás de guaso, dale subí porque te vamos a dar otra peor». Lo subieron y lo dejaron en el bulevar de calle Sarandí. Mi padre presentó una denuncia, y supuestamente Esteban nunca había estado detenido. Esteban dijo vayan atrás de la puerta que ahí me hicieron limpiar la sangre. Fue mi padre y ahí estaba la sangre. Quiere decir que en el calabozo lo tuvieron.
–¿En dónde presentaron la denuncia?
–En la comisaría de menores, porque mi esposo fue a Jefatura en la parte que corresponde a Seguridad. De ahí lo mandaron a hacerse un reconocimiento médico, que se hizo en la seccional de menores, y ahí se radicó la denuncia. Hasta ahora no hemos tenido ninguna noticia de la denuncia.
–¿Eso fue este año?
–Sí. Y así fue otras veces que él se fugaba.
(Hermana) Él nunca mintió. Usted le decía vos me sacaste esto, y él decía sí te lo saqué y se lo vendí a fulano.
(Madre) –El 19 de octubre a Esteban lo vio el doctor (Noel) Moreira en el INAU por una golpiza que le dio la Policía, pero no dejó certificado médico. Yo tengo una denuncia escrita que te la leo: «…que mi hijo cuando se encontraba internado en el Hogar 5, cuando se presentaba fugado de dicho lugar, fue capturado por agentes de Comisaría 1ª, siendo llevado a reconocimiento médico al Hospital ya que el menor había sido mordido por un perro. El menor se le fuga a dichos agentes (del Hospital) saliendo corriendo. La Policía le efectúa disparos al menor, no deteniéndose. Dichos policías acusan a mi hijo de haber portado un arma de f
uego, declarándome mi hijo que él nunca portó arma, sí estaba muy asustado, teniendo testigos que él corría por las calles y temía que le efectuaran un disparo. Los testigos, familia Ruiz, que se encontraban en su taller mecánico ubicado en Rivera y Rivas, dialogan conmigo. El menor cruzó corriendo por el taller mientras uno de los policías por los fondos del taller le efectuaba disparos, pero que mi hijo no portaba armas, estando los vecinos de la zona mirando lo ocurrido. Una vez detenido mi hijo fue golpeado dentro del móvil policial que posteriormente se le certifica por el doctor Moreira dichos golpes, conste que no tengo certificado. Temiendo por la vida de mi hijo, ya que mi esposo presentó denuncia días atrás por otra golpiza que los agentes de la Comisaría 1ª le habían dado, negándose a que el menor nunca había sido detenido; y hay un testigo… (nombró al testigo) que iba con Esteban cuando lo detuvieron y lo levaron. Primero quiero aclarar que es consumidor de pasta base y que sabe de muchos lugares donde se vende esta droga, habiendo sido amenazado por agentes de que él no hable dónde se le vende».
Yo le pregunto a la jueza, doctora Roybal y a todo el mundo: ¿acá nadie sabe nada? ¿Acá todos sabemos la verdad y no queremos hablar por miedo? Alguien tiene que hablar. Hay muchas madres que vemos, sabemos que lamentablemente mueren como roedores, secos, desnutridos.
Acá hay alguien que tiene que moverse y hacer algo. Porque los gurises dicen quiénes son los que venden, que canjean lo que hurtan por pasta base. Si yo sé dónde hay tres, cuatro, cinco bocas ¿acaso la Policía no sabe? *
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