Morir en el baile
El grave episodio se produjo sobre la hora 2 y 45 de la madrugada y la víctima fue identificada como Darío Núñez Sellanes, de 21 años, quien tras recibir el balazo en el cuello, corrió hasta su casa ubicada a una cuadra y media y cayó muerto en la puerta.
De acuerdo a lo que informaron los testigos y amigos del joven Núñez, ya que las autoridades policiales de la Seccional 26ª de Paso Carrasco, mantenían reserva sobre el hecho. Todo se produjo frente a las puertas del local bailable «Luna Negra», siendo observado por varios testigos.
El local bailable está ubicado en el Km. 25.100 de la ruta 102. El policía que le pegó el tiro al muchacho está detenido en la Seccional 18ª.
El portero de la discoteca, un ex policía retirado, es uno de los principales testigos. Dijo que uno de los policías de la Seccional 26ª empujaron a un muchacho para impedirle la entrada con la excusa de que «no estaba presentable» para ingresar a la discoteca.
El muchacho no aceptó tal impedimento y pretendió entrar, ante lo cual, uno de los policías empezó a golpearlo. El hermano del muchacho intercedió entonces y también fue golpeado por el mismo policía.
Fue en esos momentos que salía de la discoteca el joven Darío Núñez, quien, según sus compañeros, nada tenía que ver con el incidente. Darío le preguntó al policía «¿Qué pasa?», ante lo cual el agente le respondió: «Vos no te metas» y acto seguido sacó su revólver de reglamento y le disparó directo al rostro.
La bala le entró en el cuello y Darío cayó hacia atrás y se levantó en el acto y salió corriendo hacia su casa, mientras chorros de sangre salían por su cuello.
Cuando llegó a pocos metros de la puerta de su casa, el joven cayó muerto. Los médicos que luego revisaron su herida, señalaron que la bala le había interesado la arteria carótida, siendo la causa de su muerte por anemia aguda.
Tras este episodio de extrema violencia que causó impacto entre los presentes, se presentaron autoridades policiales en el local bailable, siendo el policía heridor desarmado y detenido por sus superiores.
El caso, para darle mayor transparencia, por orden superior pasó a la órbita de la Seccional 18ª de Shangrilá, ya que el agente involucrado que pertenecía a la Seccional 26ª, con jurisdicción en el lugar, estaba allí cumpliendo un servicio 222.
Versión oficial
Mientras tanto, la versión policial presenta diferencias sustanciales. Dice que dos hombres se pelearon dentro del local bailable y fueron sacados al exterior por los dos agentes que cumplían el servicio 222.
Cuando estaban dominando a los revoltosos en el exterior, se presentaron amigos de éstos y pretendieron atacar a los policías para liberar a sus amigos y uno de los policías sacó su arma y en el forcejeo –dice el policía– se le escapó el disparo que dio muerte al joven Núñez Sellanes.
Finalmente, se informó que el policía matador y su compañero fueron detenidos y a las 18 de la víspera eran conducidos ante la jueza de la Ciudad de la Costa.
Sus dos armas, por orden judicial fueron llevadas a la Policía Técnica, a los efectos de establecer cuál de las dos fue utilizada en el grave incidente, mientras intervino la Justicia.
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