Casi veinte reclusas de la cárcel de Las Rosas inician huelga de hambre
Una tensa situación se está viviendo en el sector femenino de la cárcel departamental de Las Rosas, donde un grupo de casi 20 reclusas inició una huelga de hambre en reclamo por lo que consideran medidas injustas aplicadas por las autoridades del penal.
Las propias internas así como varios familiares de éstas, se comunicaron desde el pasado jueves con distintos medios de comunicación, para hacer saber de la situación que están atravesando y que consideran injusta. Insisten estar viviendo una difícil situación a raíz de una sanción que le aplicaron a todo el grupo; que no tienen agua potable y que el teléfono público para comunicarse con familiares les fue cortado. Sin embargo, la pasada madrugada y por casi 45 minutos, una de las reclusas estuvo dialogando con el programa El Ojo en la Ciudad que emite FM Gente de Maldonado a través de un teléfono celular, directamente desde la reclusión y sin ningún tipo de interferencia o interrupción, explicando las causas de la medida adoptada. Algunos familiares reconocen que por algo están donde están, y que la cárcel no es un hotel cinco estrellas, pero exigen que las autoridades escuchen sus reclamos y revean la decisión que habrían tomado días atrás de sancionarlas. Reconocen asimismo, que algunas pueden haber cometido alguna falta, pero que por eso no todas deben estar hoy en la misma situación y exigen que sean verificados los informes donde figuran las causas de las sanciones y sobre quienes deben recaer.
Desde hace casi dos días, las internas se niegan a consumir alimentos y solamente toman agua o mate. Afirman que están llevando adelante la medida de protesta en forma pacífica y exigen la presencia del Jefe de Policía, inspector Eduardo Martínez para que les de una explicación.
Precisamente el Jefe de Policía de Maldonado, explicó ayer que en el grupo de reclusas hay varias de ellas que se han mostrado muy agresivas, que motivaron recientemente la intervención judicial por las lesiones provocadas a una de ellas e incluso a un enfermero que concurrió a cubrir una emergencia.
El jerarca reconoció que la convivencia en reclusión de por sí ya es difícil, pero que si a eso se le suma la agresividad de una o mas internas, se intenta que eso no suceda mediante la aplicación del reglamento interno del penal.
Aunque oficialmente no se informó, LA REPUBLICA pudo saber que uno de los problemas mas graves se dio hace pocas semanas cuando ingresó al sector femenino de la cárcel la técnica en equinoterapia que estafó a la familia de una niña de 3 años que padece parálisis cerebral, luego que en diciembre del año pasado resultara electrocutada en un accidente doméstico. Esa mujer fue procesada con prisión por ese hecho y por haber estafado a otras personas, por un monto que en su momento fue estimado en los U$S 50.000.
El tema es que no habría sido bienvenida en el grupo de internas, quienes le dijeron que no les gustaban las mujeres que mataban a sus hijos o cometían estafas en perjuicio de niños como en este caso. Según una de reclusas en huelga de hambre, nadie le hizo nada a la estafadora, pero otras fuentes, dicen que le propinaron una brutal paliza que ameritó la intervención policial y luego de un enfermero. *
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